Las activistas trans Yren Rotela y Mariana Sepúlveda denunciaron al Estado ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU por no resolver el cambio legal de sus nombres.
Ambas presentaron el pedido de rectificación de su identidad en el año 2016. En mayo de 2017 salió la sentencia favorable, pero el Ministerio Público apeló la decisión.
El caso estuvo cuatro años en la Cámara de Apelaciones y, aunque ya se pidió dar cierre al tema, las activistas siguen sin poder modificar el nombre en sus cédulas.
Yren indicó que el Estado paraguayo tiene hasta diciembre para responder, pero pueden pasar varios años hasta que haya una condena.
Mientras tanto, viajar al exterior, abrir una cuenta en el banco o sacar un registro de conducir se les complica más que al resto de las personas, añadió.
Aparte de Yren y Mariana, hay otras siete personas trans que pidieron la rectificación de sus nombres en distintos puntos del país y están en ese proceso.