Las clientas más pequeñas en las peluquerías adoran a la cantante de reguetón Karol G y piden tener su mismo color de pelo.
Algunas acuden desde los 5 años y para no dañar su pelo les colocan apliques que se pueden quitar cuando quieran.
“Creo que va mucho por los dibujitos que ven”, dijo la peluquera Paloma Jara de Mariano R. Alonso.
Afirmó que las niñas de hoy son mucho más coquetas y salen superfelices de los salones de belleza.
“Como es una moda, ya es normal. Antes, de por ahí, si veías un cabello lila, ahí lo que te hacían bullying”, indicó.
Las pequeñas clientas van acompañadas de sus madres y se hacen el cuidado estético al mismo tiempo.
Van cada 15 días, 22 o una vez al mes. Sostuvo que muchas también se maquillan levemente y se hacen las uñas.
Cada aplique cuesta 25 mil. Los colores fantasía pasan principalmente por el turquesa, así como la cantante.
“Estamos en otros tiempos donde la gente se cuida más. Intenta usar cosas más novedosas, sale de lo clásico”, dijo la peluquera.
Se identifican
Osvaldo Cáceres recibe a adolescentes de entre 14 a 18 años que quieren estar al tono de la artista.
“Se identifican mucho con ella. Un gasto de color orillaría los G. 250.000 a G. 300.000”, comentó.
Explicó que se hace una decoloración y luego el tinte que no tiene amoniaco ni aromas.
Al ser consultado si los padres son muy permisivos, dijo que hace 25 años que está en el ámbito de la belleza y que “hay cosas peores”.
“Se habla con los padres. Los padres dan el permiso porque no es algo que daña íntegramente, ni a la familia ni a la salud”, aseguró.
Algunas combinan el peinado con accesorios del mismo color.
“Buscan tener un estilo diferente, marcar una tendencia. Todo depende de la personalidad de cada una. No todas se animan a este cambio. Las que tienen carácter salen contentas. No importa si el color sale perfecto. Si tiene el estilo de la cantante, salen satisfechas”, dijo Osvaldo Cáceres, de Osval Haute Style.