Una nena de 4 añitos tragó accidentalmente un foquito de Navidad, mientras estaba con su juguete en la mañana del viernes 31, en su casa, ubicada en el barrio San Pablo de Asunción.
Según los datos, el suceso ocurrió cerca de las 9:00. Afortunadamente, sus padres se dieron cuenta de lo que pasó cuando la pequeña comenzó toser sin parar. La llevaron rápidamente al Hospital Materno Infantil de San Pablo, pero debido a la complejidad del caso la derivaron al Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente (INERAM).
Rápidamente, el equipo de cirugía, encabezado por el doctor Carlos Morínigo, la introdujo al quirófano, le colocaron anestesia general y, por medio de una broncoscopia rígida (procedimiento quirúrgico) lograron extraer el objeto que se alojó en el pulmón de la menor.
“El procedimiento duró 35 minutos aproximadamente, actuamos lo más pronto posible, porque si el foquito se alojaba por más tiempo, podría complicar la salud de la paciente y derivar a una neumonía grave. Gracias a Dios, la niña está fuera de peligro, ya en su casa”, dijo a EXTRA el neumólogo Carlos Morínigo.
Otros casos
En febrero del año pasado, una niña de apenas 1 año, oriunda de Yby Yaú, Concepción, casi murió luego de tragar una semilla de girasol, que quedó atorada en las vías respiratorias.
En octubre, también del año pasado, una señora de 58 años fue intervenida de manera urgente en el INERAM, luego de comprobarse de que tenía atascado un pedazo de hueso de pollo en los pulmones. En Pedro Juan, un niño de 2 años tragó accidentalmente una bala que estaba sobre un mueble. La mamá lo llevó al hospital, donde luego de examinarlo dijeron que el metal iba a ser expulsado cuando el niño fuera al baño.