Los muros del Adrián Jara son testigos mudos de un amor incondicional que supo perdurar a través del tiempo.
En un rincón del barrio Jara, allá donde la pasión por los colores se vive de manera distinta, llegó un 13 de mayo de 1.999 Marcial Aquino para vestir la casaca del Ameliano.
Pasaron 22 años y la entrega de Lito sigue siendo la misma.
El central recibió un homenaje el pasado domingo antes del duelo entre el elenco de Ameliano y 2 de Mayo. “El Club Sportivo Ameliano se honra en agradecer y felicitar esta trayectoria”, señala el posteo de la institución en el Facebook.
La dorsal 13 encuadrada fue entregada al pelotero por parte del mandamás Héctor Melgarejo.
Trayectoria
Lito se ha convertido en emblema del Ameliano y no es para menos. Participó de los capítulos más gloriosos del club portando con orgullo el brazalete de capitán.
En el 2015 formó parte del equipo que logró el ascenso de la Categoría C a la B, siendo titular indiscutible de aquel onceno. Un año después la V Azulada salió vicecampeón de la segunda de ascenso y Lito fue en gran parte responsable de aquella excelente actuación en un grupo completamente nuevo para el club. Marcial, estandarte de la zona defensiva supo empujar con serenidad al conjunto para permanecer en la categoría y luchar por un sueño que tres años después se hizo realidad.
En el 2019 pasó a la historia de la institución siendo nuevamente integrante del equipo que se coronó monarca de la Categoría B. Ameliano había subido un escalón más y se convirtió en el nuevo integrante de la Intermedia. Hasta ahora Lito de 34 años sigue al pie del cañón luchando por otro anhelo: ser de Primera División.