17 mar. 2026

La emotiva historia detrás del kurusu Ára en Ybycuí

La familia Domínguez rescató huesos de angelitos que ahora son muy milagrosos y lo recuerdan en el Kurusu Ára.

En un rincón de Ybycuí, departamento de Paraguarí, el Kurusu Ára esconde detrás una emotiva historia.

En el amanecer de cada 3 de mayo, la familia Domínguez se prepara para rendirle homenaje a un grupo de angelitos, que llegaron a sus vidas para cambiarlo todo.

Doña Librada, en contacto con EXTRA, contó que, décadas atrás, en una zona poco poblada llamada Capillita, el vecino había donado una parte de su terreno para convertirlo en un pequeño camposanto, donde se enterraban a niños y bebés.

“Ahí había como 30 panteoncitos, fue bautizado y todo, era prácticamente un cementerio”, explicó. Pasó el tiempo y el propietario decidió venderlo.

“Los nuevos dueños no querían que haya un cementerio ahí y echaron todos los panteoncitos. Era impresionante cómo el señor llegó a echar todo”, expresó dolida.

Al enterarse de lo que iba a ocurrir, decidió rescatar los pequeños ataúdes que pudo, junto a los huesitos de los angelitos. “Les traje en la esquina de mi casa y les enterré, después construimos dos nichos, uno en nombre de los varones y otro en nombre de las nenas”, comentó.

Prodigiosos

Hace dos años que aquellos angelitos fueron rescatados por ña Librada y desde ese entonces les rinden homenaje en el Kurusu Ára.

“A las 15:00 rezamos y luego repartimos chocolatada, golosinas y chipas a los niños que vienen, así como a los mayores también”, mencionó.

La mujer aseguró que desde que construyeron un nuevo hogar para estos angelitos sus vidas cambiaron. “Son muy milagrosos, mi hermana estaba sin trabajo y vino a encomendarse, rápido encontró trabajo, así también cuando le pedimos salud, ellos nos dan”, manifestó. Por último, ña Librada dejó un número de contacto para que personas solidarias puedan colaborar para el festejo: (0982) 959-817.

Para la fe católica, el Kurusu Ára es una tradición posterior a la Pascua, que en nuestro país se celebra con chipa, cruces y, en ocasiones, con un nicho de tacuara. Así también, es un día para visitar los cementerios y rezar por los difuntos.

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