Un psicólogo británico sugirió que este día del año es el “más triste”, según una fórmula que hizo allá por el año 2005.
Cliff Arnall relacionó el clima (en el Norte), el tiempo transcurrido después de Navidad, la disponibilidad de plata, los malos hábitos no superados (como la mala alimentación y el sedentarismo), entre otras cosas.
Sumando, restando y multiplicando las variables, llegó a la conclusión de que en el tercer lunes de enero era más fácil bajonearse.
Desde entonces, cada año, en algunos lugares del mundo el “Blue Monday” o “Lunes Azul” es tendencia, pero con una intención más bien comercial.
Hay empresas que ofrecen promociones a sus clientes “para que no se pongan tristes”.
Las agencias de viajes solían armar paquetes especiales, por ejemplo.
Dejan el Gym
El clásico propósito de Año Nuevo suele ser empezar la dieta y el gimnasio. Son también las metas que se abandonan primero y eso puede causar insatisfacción, manifiestan algunos.
“La primera semana explotó el gym, muchísima gente; luego fue disminuyendo por motivo de la COVID-19, bajó mucho el movimiento nuevamente”, dijo el entrenador Cristhian Brum.
Antes de la pandemia, eran las vacaciones las que hacían “degenerar”.
Consultado sobre si estas fechas suelen ser más difíciles que el resto del año, considera que sí.
“Aparte de todo, las cooperativas, financieras y bancos no dan beneficios, menos a personas que quedaron sin trabajo: aprovechan y les suben sus atrasos”, dijo.
Tratan de superar
Claudia Merlos, una compatriota que estuvo viviendo en Londres por motivos de estudio, contó a EXTRA que casi no se le dio manija al “Blue Monday” el año pasado.
“Yo al menos, no vi mucha campaña comercial ese día o los días previos, tengo entendido que es porque se busca que el debate sobre la salud mental sea más complejo y completo que reducirlo a un día”, explicó.
“Es como que quieren dejar de lado, según mi percepción”, agregó, ya que en Reino Unido hay políticas públicas que toman muy en serio la depresión y otras enfermedades.
Las principales críticas hacia la fecha refieren que es puro marketing y que no se basa en ningún estudio científico.
Redes sociales
Muchos fenómenos existen solo en Internet y las redes sociales, pero fuera de ellas ni hay registro. Probablemente el “día más triste del año” es uno de ellos, acá.
El año pasado, algunos famosos se refirieron al tema en Twitter. Por ejemplo, el exembajador británico Matthew Hedges contó que le enviaron libros para “animarle” la jornada.
El psicólogo Cliff Arnall marcó en el calendario el tercer lunes de enero como el más triste o deprimente. Pero no hay ningún estudio científico que respalde su fórmula.