23 jun. 2026

En clase presencial, la Academia dio una lección al Ciclón

Cerro Porteño no levanta cabeza, siendo esta vez víctima de su vecino que se impuso por la cuenta de 2-0 en el Arsenio Erico. Nacional aprovechó el hombre de más.

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A costas del Ciclón, Nacional volvió a encontrar la senda del triunfo, cortando así la mala racha de dos derrotas al hilo. (FOTO: APF).

Nada de clases virtuales, el Ciclón volvió a entrar en escuelita y cayó ante la Academia por 2-0 en la Visera.

De arranque, el duelo de vecinos fue bastante parejo, ambos intentaron inclinar la cancha a su favor, sin embargo los dos equipos supieron neutralizarse.

Ya cuando se iba la primera etapa, vino la jugada que acabó cambiando el panorama, cuando Aldo Maíz llevó por delante a un rival y vio la segunda amarilla y luego la roja, sobre los 42 minutos.

En el complemento, al inicio no parecía sentir el hombre menos el Ciclón, pero como era de esperarse la cuestión cambió con el transcurrir de los minutos.

A los 66’, el delantero albo Leo Villagra se encontró a solas con la pelota de cara al arco rival, Popi intentó interponerse en esa relación, sin embargo Leo, con una suave caricia, acabó enamorando a la caprichosa que acabó con un dulce beso a la red, para el primer grito sagrado.

Ese tanto terminó cambiando la estrategia para la visita que tuvo que salir en busca del empate a como dé lugar.

En ese afán azulgrana, Nacional no hizo otra cosa que divertirse con los espacios en defensa con el que se encontraba.

En una de esas, se dio una proyección de Carlos Espínola por el sector derecho, este recibió el balón entrando al área, para luego meter el pase, como dicta el manual, para Édgar Zaracho, que no hizo otra cosa que mandarla guardar sobre los 72’.

Sobre el final, el Ciclón tuvo algunas chances para descontar, pero tal cosa ya no sucedió.

Las dos caras

De esta manera, Nacional cortó la mala racha de dos juegos perdidos.

En contrapartida, se desató la preocupación en Cerro que llegó a su cuarto partido si saborear una victoria.