Una extraña mezcla entre resignación y esperanza sintió Juan Espinoza. Con mucho celo tomó en sus manos la bolsa que le pasó la fiscal Daysi Sánchez, al terminar la búsqueda ayer, en la compañía Hugua Ñarõ de Itá alrededor del mediodía.
El hule guardaba lo que hoy, para él, es un preciado tesoro: un par de prendas que rescató del inquilinato de Liz Dahiana Espinoza, luego de su desaparición ocurrida el 18 de septiembre.
“La ropa tiene manchas de sangre, traemos para que pueda buscar el perro. Creemos que es la que usaba la noche en que desapareció. Su ropa con sangre es lo único que nos quedó de mi hija”, expresó a EXTRA.
Angustiado dijo que los cuatro meses transcurridos ya sin la joven de 21 años, pesan mucho más para su nietito. Él todos los días pregunta por su madre.
“Mi nietito tiene 4 años más o menos pilla lo que pasa. Escucha por ahí y nos reclama por qué su mamá no vuelve del trabajo. Le busca, pregunta por ella, empieza a darse cuenta de que no vuelve más, le extraña”, refirió, asegurando que la mujer nunca le dejó por tanto tiempo solo.
“No perdemos la esperanza, queremos darle cristiana sepultura y contarle a su hijo qué le hicieron”, expresó.
Sin rastros
Ayer la búsqueda se realizó en un terreno lindante a la fábrica donde su novio y sospechoso de feminicidio, Joel Guzmán, trabajó durante más de 5 años desmenuzando pollos.
Un tupido bosquecito, donde los intervinientes hallaron una cámara séptica, que según los encargados no estaba sellada. La fiscala mencionó que el trayecto laboral llevaba a Guzmán hasta ese sitio diariamente, por lo que lo conocía y manejaba al dedillo.
“Encontramos que tienen una cámara séptica con una profundidad de 20 a 30 metros que no tenía sello, entonces se puede abrir fácilmente y tirar cualquier cosa ahí”, refirió.
La búsqueda debía continuar hoy con maquinaria especializada, pero se suspendió debido a la lluvia caída en la zona. Ayer la perra de búsqueda, Kiara, de la Agrupación Especializada de la Policía acompañó el operativo.
“Debe asumir”
“Lo que pasó ya pasó, él debe asumir nomás ya la responsabilidad por lo que hizo. Que hable y diga la verdad porque dejó un niño de 4 años que clama por su mamá. Los celos le llevaron a actuar de esa manera”, dijo don Juan, padre de Dahiana.
“Se contradice”
“Hay muchas cosas que no supo explicar. Él tranquilamente responde con frases cortas. ‘Eso es imposible’, ‘No puede ser’, pero no explica por qué. Son cosas concretas que se contradice”, expresó la fiscal del caso.
“Manejaba”
“De vista le conocía al muchacho. Cuando él salía yo entraba a trabajar, pero él manejaba toda esta zona porque trabajaba con nosotros, tendría cinco a seis años de antigüedad acá cuando ocurrió todo esto”, mencionó don Balbino.
La foto tomó él esa noche
Sánchez refirió que la foto que publicó Joel en el estado de Dahiana y dijo que “se le fue por accidente”, sacó él con su celular, según los análisis hechos en el laboratorio forense.