Mirian Areco (20) escuchó un ruido y fue a revisar la habitación donde se encontraba jugando su pequeño hijo. Cuando entró en la pieza se encontró con lo peor: su bebé de un año y ocho meses estaba muerto.
Según el informe policial, en el dormitorio donde se encontraba el niño había un alargue conectado, que habría tocado y se electrocutó.
Si bien le llevaron hasta el hospital de inmediato, nada se puso hacer por salvar al pequeño. Incluso intentaron reanimarlo.
El hecho ocurrió ayer, en el barrio Punta del Este, de la colonia 21 de Julio, en Tobatí.