01 oct 2026

Un cerrista de verdad alienta en las buenas y las malas: El Ciclón celebra sus 114 años con grandes desafíos

Cerro Porteño está de fiesta hoy y se metió entre los 8 mejores de la Copa Paraguay. Costas dijo que el trofeo es una deuda pendiente.

El Ciclón

"¡Cerro, yo te amo! Siempre te sigo a todos lados”. La hinchada de Cerro recibiendo a su equipo.

UH

¡Feliz cumple, Ciclón! Cerro Porteño está de fiesta este jueves 1 de octubre. El club del pueblo celebra sus 114 años de vida institucional y lo hace con una victoria bajo el brazo y la ilusión de levantar por primera vez la Copa Paraguay.

Fundado en 1912, el conjunto de Barrio Obrero tiene una historia cargada de pasión, remontadas y una hinchada que lo acompaña en las buenas y en las malas. Pero también arrastra una espina que no cicatriza: la falta de una corona internacional. La Libertadores sigue siendo el gran sueño cerrista, aunque a estas alturas cualquier copa que cruce las fronteras de la vitrina local sería recibida con los brazos abiertos.

114 años de pasión azulgrana

El nombre Cerro Porteño recuerda la batalla librada el 19 de enero de 1811, cuando las fuerzas paraguayas repelieron a las tropas del general argentino Manuel Belgrano. Sus colores, rojo y azul, se convirtieron en una de las combinaciones más reconocidas del fútbol paraguayo.

El apodo de Ciclón nació en 1918, cuando Cerro remontó un 0-2 ante Nacional y terminó ganando 4-2 en una definición que quedó en la historia. Desde entonces, la fama de equipo capaz de levantarse en los momentos más difíciles alimentó su identidad. Por eso también la expresión: “A lo Ciclón”, cuando sufre todo el partido, pero termina ganando, sufriendo, pero ganando.

Con 35 títulos de Liga en su palmarés, el club azulgrana tuvo figuras inolvidables como Saturnino “Nino” Arrúa, Virgilio Ferreira y Julio Dos Santos, nombres que siguen vivos en la memoria de su gente.

Ahora, en su cumpleaños, el regalo que sueña el pueblo cerrista es claro: que el equipo siga avanzando en la Copa Paraguay y que, esta vez, la historia termine con una vuelta olímpica. En Barrio Obrero la fiesta de aniversario ya comenzó, pero la gran celebración todavía está pendiente.

Por ahora, el objetivo inmediato está en casa. El Azulgrana sufrió, pero logró tumbar a Rubio Ñu y meterse entre los ocho mejores de la Copa Paraguay. Una clasificación que llegó justo para darle una alegría a su gente en la semana de su aniversario.

¡Costas quiere regalarle la Copa al pueblo cerrista!

El técnico Gustavo Costas no escondió que el equipo volvió a hacer sufrir a sus hinchas en los minutos finales. Le gustó lo que vio en la primera etapa, pero después llegaron los altibajos y la falta de puntería para liquidar el partido.

“La verdad que la sufrimos a lo último, como nos viene pasando”, reconoció el entrenador, quien lamentó que Cerro haya desperdiciado una ocasión clarísima en el segundo tiempo.

El DT fue directo: cuando el equipo tiene la oportunidad de cerrar un partido, no puede perdonar. Según explicó, dejar con vida al rival es abrirle la puerta a que se agrande y pelee hasta el pitazo final.

También habló del desgaste físico y admitió que el plantel todavía no está al cien por ciento para sostener la intensidad durante todo el encuentro. Sin embargo, valoró que los jugadores hayan aguantado la presión y sacado adelante una parada que se complicó más de la cuenta.

¡La tabla aprieta, pero no se rinden!

Costas sabe que Cerro quedó lejos de la punta del Clausura, pero no quiere escuchar hablar de bajar los brazos. Mientras las matemáticas permitan pelear, el Ciclón debe salir a ganar cada partido.

Y si hay una copa que le mueve el piso al entrenador, es precisamente la que está en juego.

“Lo de la Copa es algo que nos debemos, porque Cerro no tiene la Copa Paraguay y sería algo hermoso poder lograrla y tenerla de una vez por todas”, soltó el argentino.

¡Un saludo con cariño para la mitad más uno!

Costas también aprovechó para demostrar el cariño que siente por Paraguay. Dijo que se siente como en casa y que el afecto de la gente se nota en cada lugar al que va.

Además, no dejó pasar el cumpleaños del club sin enviar un mensaje especial a los cerristas. Para el entrenador, la clasificación tenía que convertirse en un regalo para esa hinchada que acompaña al equipo sin importar las circunstancias.

“Muchas felicidades al hincha de Cerro por el aniversario, que es muy importante. Los jugadores tenían que dar este regalo, de pasar y estar más cerca de esta copa”, expresó.