Senegal se coronó ayer campeón de la Copa Africana de Naciones (CAN), al derrotar a la selección anfitriona, Marruecos, en una final que se cargó de polémica, a partir del minuto 90.
Ya en la adición, se le anuló un gol a los Leones de la Teranga, por una falta, tras un corner. Después, el local reclamó agarrón en el área, luego de un tiro de esquina, que el árbitro cobró, tras revisar en el VAR, por lo que Senegal decidió retirarse de la cancha.
Alentados por su estrella, Sadio Mané, los senegaleses volvieron. Brahim Díaz, jugador del Real Madrid, se encargó del penal, pero la picó y el arquero Mendy atajó sin dificultad.
A los 4 minutos del alargue, Pape Gueye venció a Bono, para que Senegal grite campeón, por segunda vez (la primera fue en el 2022).
Contraataque legal
La Real Federación Marroquí de Fútbol (FRMF) activará los procedimientos legales ante la FIFA y la CAF tras la retirada del equipo senegalés de la final de la Copa de África (CAN) contra Marruecos, celebrada en Rabat, según anunció el cable internacional EFE.
La FRMF añadió en un comunicado publicado en su página web que esa retirada fue “acompañada de incidentes” tras la señalización de un penalti a favor de los marroquíes, y “alteró el normal desarrollo del encuentro y el rendimiento de los jugadores”.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, condenó este lunes “las escenas inaceptables” durante la final de la Copa de África. “Condenamos firmemente el comportamiento de algunos jugadores senegaleses y de los miembros del cuerpo técnico. Es inaceptable abandonar el terreno de juego de esta manera”, declaró Infantino en un comunicado enviado a la AFP.
El portal deportivo Globo Esporte señala que los jugadores senegaleses se exponen a una suspensión de 4 a 6 partidos, lo cual les dejaría prácticamente sin equipo para afrontar el Mundial.