El anfitrión usó una peluca azulgrana y una remera con el rostro de su extinto amigo, también fanático cerrista. La casa se llenó de banderas. Si ya cada rincón de la casa de Jorge Canata estaba teñido de azul y rojo, dos noches después de la consagración de su amado Ciclón, la vivienda del fanático fue escenario de una verdadera fiesta azulgrana.
Alrededor de 150 amigos del fanático cerrista llegaron a su hogar, en Ypacaraí, para festejar el título N° 32 de Cerro Porteño. Unos metros antes, el flamear de las banderas del “club del pueblo” indicaba el lugar donde se realizaba la bulliciosa celebración de los hinchas.
Largas mesas se extendieron en el patio, unas cubiertas con manteles rojos y otras, con telas azules. Tal como lo prometió don Jorge antes del partido contra Sol de América, hizo una cena para todos los cerristas del barrio e incluso de otras ciudades. “Cerramos la calle, con permiso del intendente, que también es cerrista”, relató Canata.
El sacrificado pintor no escatimó en gastos para brindar por el grandioso logro del Azulgrana. “Si es para mi club, no me importa gastar lo que tengo. Además, muchos se acecaron y colaboraron para comprar las bebidas”, señaló a EXTRA.
La noche del martes también fue para homenajear a Óscar Reyes, un amigo de Jorge que falleció hace unos meses en un accidente automovilístico. “El domingo me levanté a las 07:00, me fui al cementerio a pedirle a mi amigo que nuestro club salga campeón. Él también era fanático de Cerro y siempre nos íbamos juntos a la cancha”, recordó el hincha, mientras mostraba una remera que tenía impresa el rostro de su eterno amigo.
