El partido entre las selecciones de Argentina y Brasil, en Sao Paulo, no duró ni 6 minutos, debido a que en medio de la marcha aparecieran en el campo de juego autoridades sanitarias para frenar la pelota y obligar a cuatro jugadores argentino a ingresar urgente al vestuario sin acercarse a nadie. Esta decisión generó un escándalo nunca antes vivido en las Eliminatorias Sudamericanas.
El guyryry de esta llamativa y polémica decisión de los médicos rapái fue porque Emiliano Martínez, Giovani Lo Celso, Emiliano Buendía y Cristian Romero, peloteros que juegan en Inglaterra debían estar en cuarentena y ni de asomo acercarse a la cancha hoy.
Ahora, estudian mandar a cuarentena preventiva a todos los jugadores de ambas selecciones. Sin nuevo aviso de le fecha de recalendarización del partido de hoy pospuesto.
El hecho causa una lluvia de quejas y plagueos hacia la organización en las redes sociales, ya que esta decisión es considerada una “vergüenza” internacional.