Darío Lezcano está en una etapa increíble de su carrera futbolística. El delantero paraguayo del Ingolstadt, ni bien regresó a Alemania vistió la camiseta de su equipo y anotó un gol que afirma su gran momento goleador. Las últimas semanas serán imborrables de la memoria del “Motochorro” Darío Lezcano. El delantero paraguayo había marcado los dos goles para el empate (2-2) de la Albirroja ante Ecuador, en Quito, por las Eliminatorias Sudamericanas. Como si fuera poco, el “Luisón” volvió a anotarse en el marcador en la igualdad de Paraguay (2-2) ante Brasil.
Sin embargo, su romance con el gol no culminó ahí. En la jornada 28 de la Bundesliga, el delantero guaraní anotó el tercer tanto en la victoria del Ingolstadt por (3-0) ante el Schalke 04. Esta fue la segunda anotación del paraguayo desde su llegada al fútbol alemán.
El compatriota aseguró que tiene una cábala para seguir cosechando goles en su carrera. “La Barba es mi goleador. Es una cábala que yo tengo desde el año pasado. Yo me quité (la barba) y no hacía goles por eso me dejo siempre”, confesó el “Fantasma del Gol” en contacto con la 1080 AM.
Desde su llegada a la selección, Lezcano no ha dejado de brillar y hoy es uno de los ídolos de la afición albirroja. “Tuve suerte aquella vez (ante Bolivia), porque Bobadilla (Raúl) iba a jugar pero tuvo que viajar por el nacimiento de su hija y el profe (Ramón Díaz) apostó por mí y gracias a Dios se me dio todo bien. Desde chiquito soñé con jugar en la selección mayor y cuando agarré la camiseta de la Albirroja dije que no iba a soltar más”, contó en medio del entusiasmo el goleador de las eliminatorias.
El compatriota aseguró que la confianza adquirida en este tiempo le empujó hacia el éxito. “La confianza que agarré en la selección me hizo brillar en mi club. Hacer dos goles en Ecuador, uno a Brasil y después venir a marcar acá es muy bueno. Quiero seguir así y aprovechar mi momento”, agregó.
Cuestión de garra
Sin embargo, el éxito de Lezcano no ha sido de la noche a la mañana, el jugador tuvo que pasar varias dificultades para llegar a la cúspide del deporte más hermoso del planeta. “Cuando llegué aquí en Europa, con nieve y frió dije: ‘no me voy, me quedo aquí a luchar’. Cobraba muy poco y en Suiza la vida es cara, aún así dije que no me movía de acá”, recordó.
Darío contó además que varias veces tuvo que pedir prestado dinero, a su exclub (Luzern FC), para pagar sus cuentas y luego se le descontaba del sueldo. Al igual que Lezcano, Nelson Haedo tuvo que pasar varias penurias para triunfar en el fútbol; debido a esto, el “Luisón” lo adoptó como ejemplo. “Cuando yo le veía a Nelson Haedo dije que yo iba a ser como él”, remató.