Solo y algo asustado está Gustavo Costas. Atrás quedaron esos momentos de pura emoción y alegría que nos regaló entre una y otra victoria de su plantel.
El entrenador de Guaraní se mostró preocupado por la insólita situación en la que se encuentra el deporte en todo el mundo.
Para el estratega aurinegro las cosas están algo densas y eso pesa aún más cuando uno no tiene a los seres queridos cerca. “Para colmo estoy solo en Asunción, estoy preocupado por mi familia que está allá (Argentina)”, mencionó.
La pausa en el fútbol no solo puso un stop a la campaña que venía haciendo el Aborigen a nivel local e internacional, sino que alteró la forma de ver la situación a Costas y, sobre todo, su estado anímico.
“Al principio era distinto, pensabas que en 15 días pasaba todo esto, yo me ponía a mirar los partidos, me fijaba en los errores cometidos, pero sinceramente la cabeza ahora ya no me da”, dijo angustiado al momento de revelar que se refugia en la oración.
“Rezo mucho para encontrar cómo vencer a esto. Escuché a un médico que me alarmó más, dijo que el fútbol normal se va jugar cuando se encuentre la vacuna recién; la verdad, lo que estamos pasando ahora parece una película”, manifestó.
Costas dijo que incluso no se puede hablar de fecha para la vuelta a las canchas. “Lo que es alarmante es que si no trabajás, no cobrás, si no cobrás, no tenés para comer. Hay personas que no pueden aguantar dos semanas ni dos días. Tenemos que protegernos y ayudar a la gente que no tiene qué comer”. tiró. ¡Todo muy incierto!
Eso sin contar que el profe estampó su firma en Guaraní solo hasta mediados del año. “Mi contrato va hasta junio, pero es lo de menos”, agregó a la 780 AM. ¿Continuará?