Coincidentemente un día después de que el titular de Olimpia, Marco Trovato, se haya referido a su causa abierta en la FIFA, se filtraron en los medios las pruebas presentadas contra él a inicios del año.
El presidente de la O advirtió el martes en la 1080 AM que la bomba de Suiza iba a terminar cayendo en otra cancha al hablar de un complot de dirigentes de otros clubes. Sin embargo, el primero en recibir una feroz explosión fue el denunciado.
La 730 AM y GEN accedieron a los documentos enviados a la matriz del fútbol mundial con los cuales se lo acusó al capeto franjeado de violar el Código de Ética. Se tratan de conversaciones por WhatsApp durante el 2018 y 2019 en donde supuestamente Trovato arreglaba partidos con una persona que hacía de intermediario con los jugadores y hasta árbitros.
Modus operandi
Según los chats viralizados en las redes sociales, el nexo le ofrecía la colaboración de futbolistas de clubes adversarios y luego el presidente les exigía santo y seña para concretar el acuerdo.
“Foto (de un jugador) con una fanta naranja”, pedía usualmente el dirigente para saber de antemano quién iría a menos o cometería penal.
Blanco de ataques
El que quedó como malo en la novela suiza, se defendió a través del Twitter y entre otras cosas explicó porqué cree que le pusieron la cruz.
“No nos callamos y no lo vamos a hacer. El único club que levantó su voz contra el dinero oscuro y pidió el Fair Play Financiero es el blanco del ataque”, tuiteó Trovato.