22 sept 2026

“Mi suegra se enfermó, se mudó a casa y me tienen de enfermera”

Su marido le trató de egoísta porque le dijo que no da más para cuidar de la doña.

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Me llamo Antonia y quiero también contar un poquito lo que me pasa, a ver qué dice el especialista. Estoy harta porque mi marido dice que tengo que tener paciencia porque su mamá está enferma, pero parece que no piensa en mí. No se da cuenta de que yo también tengo mi vida.

Tengo 38 años y estoy casada hace 12. Siempre tuve una buena relación con mi suegra. Siempre me llevé bien con ella, no éramos respetábamos y yo siempre traté de llevarme bien con ella. Hace unos meses empezó a enfermarse más seguido. Tiene problemas para caminar, necesita ayuda para bañarse y también usa pañales porque ya no controla bien.

Al principio mi marido y sus hermanos dijeron que ella se iba a quedar con nosotros “por un tiempito”, hasta que estuviera mejor. Yo acepté porque pensé que era lo correcto. Es su mamá, y creo que debo también estar para ella.

Pero ese “tiempito” bolapa. Pasaron varios meses ya y ella sigue acá. No quiero parecer mala, ni nada, pero me siento muy agotada, atada, sin ayuda.

Desde que se mudó, prácticamente todo quedó sobre mí. Yo le preparo la comida, le doy sus remedios a la hora que corresponde, le ayudo a levantarse, la baño, le cambio los pañales, limpio su pieza.

Mi marido pues se acomoda porque como él trabaja y yo me quedo en la casa.

Hay días en que tengo que cambiarle el pañal varias veces, es súper agotador, es tener un bebé en la casa, pero más pesado otra vez. A veces estoy comiendo y tengo que levantarme porque me llama. Incluso cuando duermo.

Pregunta

Y lo peor es que mi marido llega del trabajo, pregunta “¿cómo está mamá?” y listo. Después se sienta, mira televisión o agarra el celular, y si le pido ayuda hace de mala gana.

Cuando le digo que estoy cansada, me responde: “Pero es mi mamá, ¿qué querés que haga?”. No se da cuenta de que prácticamente soy la enfermera.

Una vez le dije directamente: “Yo ya no puedo sola”. Se molestó y me dijo que yo estaba siendo egoísta, que algún día también podríamos necesitar que nuestros hijos nos cuiden.

Yo no le digo que no quiero hacer, solo pido que sea más considerado y ayude cuando está ¿Qué piensa de todo esto?

La respuesta:

Hola Antonia. Si bien, es muy comprensible por cualquiera tu cansancio y frustración ante la situación que presentas, técnicamente se conoce como “síndrome del quemado” o “síndrome de Burnout del cuidador”, que es un estado de agotamiento físico, mental y emocional extremo que ocurre cuando una persona asuma el cuidado integral de alguien dependiente sin el apoyo ni el descanso necesarios.
Tu situación se presenta de la siguiente manera

  • Hay confusión entre solidaridad y sobrecarga. Vos aceptaste ayudar por empatía y por deber, pero pasó de ser un favor temporal a una responsabilidad fija. Pues, cuidar de un adulto mayor con dependencia: prácticamente sin movilidad, higiene personal, etc. Equivale a un trabajo de tiempo completo y requiere de esfuerzo físico y emocional constante
  • Hay invisibilidad de tu trabajo. Al no trabajar afuera, tu marido y su familia asumieron que tu tiempo equivale a disponibilidad absoluta. Cuidar un enfermo no es lo mismo que llevar la tarea del hogar, es una labor de enfermería y asistencia continua, por lo tanto, hay confusión de roles aquí
  • Hay una falta de límites, pues tu marido y sus hermanos trasladaron la responsabilidad de su madre hacia vos

Cómo tratar la situación

  • Conversa con tu marido, necesitan hablar en un momento neutro, es decir, no en un momento de cansancio o de una discusión. Podes probar hablar sin atacar. Ejemplo: en lugar de decirle “Vos no haces nada y me dejas todo a mí”, decirle “yo quiero a tu mamá y entiendo su situación, pero mi cuerpo y salud mental llegaron al límite. No puedo más sola. Necesitamos buscar soluciones juntos”
  • Convoca a una reunión familiar dado que la responsabilidad legal, moral y afectiva de la señora es de los hijos, ellos deben coordinar un plan real basado en lo económico y ver la posibilidad de costear entre todos una cuidadora para aliviar tu carga. También ver para aplicar el sistema de rotación, para lo cual se definiría turnos claros donde los demás hijos se hagan cargo, como también ver otras alternativas, como evaluar si la casa de ustedes es el lugar con mejor condición o en caso contrario, buscar un centro de atención especializada donde tu suegra reciba cuidado profesional 24/7
  • Delegar a tu marido ciertas tareas cuando llega del trabajo, que sean tareas concretas, por ejemplo: “Hoy te toca cambiarle el pañal o darle hoy su comida”
  • Necesitas recuperar pequeñas rutinas para vos, hacerte de un espacio personal, hacer algo que te gusta o dormir. Debes de cuidarte por tu salud física y mental, además tu matrimonio no sobrevivirá si te anulas por completo. Cuidar de vos misma no es un acto de egoísmo, es una necesidad. Para poder cuidar a otros, primero tenés que estar bien vos.

Te deseo éxitos en el intento de buscar tu equilibrio y paz.