22 sept 2026

“Mi marido se enoja porque no le preparo el tereré como quiere”

Mabel contó que incluso ir al supermercado es motivo de pelea.

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Los pleitos no paran entre Mabel y su marido.

Soy Mabel, tengo 32 años y hace casi ocho estoy casada con mi marido. Tenemos dos hijos y, aunque no puedo decir que sea un mal hombre, últimamente convivir con él se volvió un verdadero dolor de cabeza.

Nos peleamos por cada macanada. Pero cuando digo cada pavada, es por cualquier cosa. Una vez llegué del trabajo cansadísima y le pedí que pasara por el súper porque yo tenía que cocinar.

Me respondió: “¿Y por qué siempre tengo que hacer yo?”. Le dije que no siempre hacía él, que ese día estaba ocupada nomás.

Discutimos casi una hora y tuve que contar quién había ido más veces al supermercado durante el mes, porque no quiere aceptar que se pasa.

Otra vez se enojó porque le preparé el tereré y, según él, le puse demasiado poco remedio o mucha agua para el remedio que tenía. “¿No sabés pio ni cómo me gusta mi tereré después de tantos años?”, me dijo.

Yo me quedé mirándole, porque pensé que estaba jodiendo. ¡Pero hablaba en serio! También tenemos nuestras peleas clásicas: quién dejó la luz prendida, quién no cerró bien la heladera, quién dejó el control en la cama, quién tenía que sacar la basura o quién tomó lo que sobraba de la gaseosa.

La otra vez llegué a casa y él estaba sentado mirando televisión ¿Qué vamos a cenar? me preguntó. Le dije que no sabía, que podíamos hacer fideo jukysy. Me miró con cara deeeee.

Le pregunté qué quería él. No sé, vos sos la que cocina, he’i otra vez. Ahí ya me hirvió la sangre ¡Entonces dejame hacer lo que quiera! le dije porque le decís y no le gusta.

Lo peor es que después de cada pelea ninguno de los dos sabe ni por qué comenzó.

Terminamos acostándonos enojados, dándonos la espalda y al día siguiente hablamos como si nada.

Pero yo ya estoy cansada y siento que simplemente no le aguanto.Siento que vivimos como dos hermanos que se pasan peleándose.

Conversación

Ya ni siquiera tenemos una conversación tranquila sin terminar sacándonos en cara algo, no le aguantoite luego muchas veces.

Me pongo a pensar de repente que todavía le quiero, porque cuando está enfermo me preocupo, cuando le pasa algo me pongo nerviosa y sé que es el papá de mis hijos. Pero también me pregunto si esto es amor o simplemente costumbre ¿Qué dice el psicólogo?

La respuesta:

Mabel, por lo que contás, el problema parece estar menos en las pequeñas discusiones y más en el desgaste que se fue acumulando entre ustedes. Cuando una pareja empieza a discutir por detalles, muchas veces detrás hay cansancio, resentimiento, sensación de injusticia o necesidades que no están siendo expresadas. Que todavía te preocupes por él muestra que existe un vínculo afectivo, pero eso no alcanza por sí solo para saber si siguen funcionando como pareja. Antes de concluir que es solo costumbre, sería importante preguntarse qué extrañan de la relación y qué necesitaría cambiar cada uno para volver a sentirse compañeros. También necesitan aprender a discutir sin contabilizar errores ni dejar los conflictos sin resolver. Si ambos quieren recuperar la relación, una terapia de pareja podría ayudarlos a identificar ese patrón y reconstruir la conexión.

Psicólogo clínico y sexólogo. Cel.: (0971) 822 670