Un vecino de San Juan del Paraná, Itapúa, se hace cargo de un hombre de 61 años desde hace 10 años que, según denuncia, fue abandonado por sus propios familiares y hoy vive en condiciones muy precarias.
El denunciante contó que el señor tiene serios problemas de salud, camina con ayuda de muletas, ya casi no puede hablar y necesita asistencia para tomar sus medicamentos, alimentarse e incluso para beber agua. Aseguró que, por sus constantes episodios de desorientación, debe cerrar la puerta con un alambre para evitar que salga de madrugada y se exponga a algún peligro.
“Yo le traigo la comida sin problema, pero él necesita mucho más que eso. Tiene hermanos, hermanas e incluso una hija, pero nadie quiere hacerse responsable”, lamentó el vecino. También afirmó que en varias ocasiones tuvo que llevarlo al hospital por su cuenta, pese a no ser familiar.
Desesperado, pidió públicamente que los parientes del hombre intervengan y se hagan cargo de su cuidado. “Hasta aquí llegué. Ya no sé qué hacer. No puede seguir viviendo así, necesita a su familia”, expresó con impotencia.
Según contó, su hija vino, pero solo llevó los documentos de la casa y se fue y hasta ahora no se sabe más nada de ella.
El señor tuvo un derrame y no quedó más bien, por lo que necesita cuidado constante, cosa que el vecino ya no puede hacer.