Un hecho que golpea directo al corazón de la comunidad educativa se registró en la madrugada de este lunes en la Escuela Básica N° 982 San Isidro, ubicada en el kilómetro 6 de la ruta D027, en la compañía Calle Ybate de Itá.
Delincuentes ingresaron a la institución tras forzar accesos y se llevaron equipos clave para el desarrollo de las clases.
Pero lo que más indigna a vecinos y docentes es un dato que surge en medio de la investigación: los sospechosos serían ex alumnos de la misma escuela, lo que añade un componente aún más doloroso al caso.
La directora, Sonia Elizabeth Florenciáñez, presentó la denuncia luego de ser alertada cerca de las 05:30 por efectivos policiales. Al llegar, vieron: ventanas forzadas y todo revuelto en la oficina.
Entre los objetos robados figuran 10 notebooks marca HP, una tablet especial para personas no videntes, equipos de radio, un monitor de circuito cerrado y varios accesorios informáticos. También se llevaron 15 focos con sus portafocos, cables, routers, cañerías de cobre de aires acondicionados y otros elementos eléctricos.
Como si fuera poco, los autores no solo robaron: destruyeron parte de la infraestructura y arrancaron por completo el sistema de circuito cerrado, dejando a la escuela aún más vulnerable.
Caen dos sospechosos y recuperan parte del botín
La reacción policial fue rápida. En un operativo posterior, fueron aprehendidos Gustavo Javier Brítez (26), con antecedentes, y Osvaldo Daniel Irala Villalba (21).
En su poder se recuperaron cuatro notebooks, la tablet para personas no videntes, una radio, tres cargadores y un monitor LG. Sin embargo, gran parte de los objetos sustraídos sigue sin aparecer.
Las autoridades continúan con las investigaciones para determinar si hay más implicados en este golpe que afecta directamente a estudiantes y docentes.
Mirá el video aquí:
Pollada para comprar cámaras
Padres de alumnos de la Escuela Nueva Esperanza, del barrio Capilla del Monte de San Lorenzo, realizaron una pollada para recaudar fondos destinados a seguridad.
En poco más de un mes, tres veces ya ingresaron a robar objetos de valor, entre ellos las cámaras de vigilancia, aires acondicionados y focos. Fue por eso que se organizaron y decidieron juntar dinero para comprar nuevas cámaras y contratar el servicio de seguridad privada.