El “pa’i Alberto”, quien estuvo como sacerdote al frente de la capilla San Miguel Arcángel, de la iglesia veterocatólica (iglesia separada del catolicismo), fue denunciado por acosar a varias mujeres de Capiibary, San Pedro.
Una de las víctimas es una exmiembro de la iglesia, quien se alejó hace unos 3 años.
“Es una religión muy similar a los católicos, pero menos exigente. Los sacerdotes por ejemplo pueden estar casados y no cobran tanto por bodas ni bautizo”, dijo la doña.
Los pa’i que ella conocía se mudaron a otras ciudades, entonces dejó de asistir a las misas.
“Me enteré que tenía un nuevo sacerdote, de nombre Alberto, le llegué a ver por la calle, pero nunca le conocí, hasta que falleció mi hermano”, expresó.
Sin respeto
El velorio del hermano de la doña fue a unas cuadras de la capilla y el pa’i Alberto los visitó.
“En el velorio él (pa’i Alberto) hizo el responso. Al término me dio el pésame y me pellizcó la cintura. Quedé confundida y dejé pasar”, dijo.
El supuesto sacerdote habló con las hermanas de la doña y se ofreció a dirigir el novenario. Ellas aceptaron.
Durante el rezo la situación se agravó. “Se sentó a mi lado y me preguntó cuándo podía venir junto a mí para estar a solas”, recordó.
La mujer calló durante los nueve días y se mantuvo alejada del pa’i Alberto. Días después contó a sus hermanas lo sucedido y había sido una de ellas también fue acosada.
“Con mi hermana fue peor, le escribió, le llamó, le perseguía por la calle después de que terminó el rezo de mi hermano”, expresó.
Más denuncias
Otra joven llamó a la radio local para denunciar que el encargado de la capilla (pa’i Alberto) le enviaba audios de propuestas indecentes.
En ese momento las hermanas decidieron no esperar un minuto más para hacer público el acoso del que eran víctimas.
El religioso a cargo de la iglesia veterocatólica se puso en contacto con la señora acosada en pleno velorio de su hermano.
“Se trata de monseñor José, es el superior. A él lo conozco desde el tiempo que iba a la iglesia. Es una buena persona. Me pidió disculpas por todo lo que pasamos con mi hermana y me prometió que ya no le volveríamos a ver por acá”, acotó.
El obispado de San Lorenzo alertó hace una semana que la iglesia veterocatólica “Santa Librada”, en Capiatá, no es oficial y no reconocen la validez de los sacramentos que se realizan en el lugar. Pidió tener cuidado y no dejarse engañar.