La raya de 90 kilos que pescaron el sábado unos aficionados de Ciudad del Este en Tacuaras, Ñeembucú, generó 60 kilos de carne.
“Fue una lucha de una hora. Nos turnábamos entre tres con la caña. Una locura era cómo estiraba”, relató a EXTRA, Gonzalo Velazco.
Contó que cada kilo de raya se vende a G. 20.000, o sea que, haciendo el cálculo, se llevaron carne por valor de G. 1.200.000 aproximadamente. El resto era puro tripas y esqueleto.
Él fue el baqueano de la compañía Mburica que llevó en la boca mismo del riacho Las Hermanas con el río Paraguay a los turistas de la Posada del Tebicuary.
Indicó que enseguida pilló que era algo grande lo que mordió el anzuelo y que empezaba a estirar la embarcación. A duras penas le acercaron a la costa y ahí le clavaron con anzuelo.
“Nos fuimos para probar nomás, pero sí teníamos la intención de buscar algo grande. Es zona luego de rayas, hay montones, solo que ese tamaño es difícil de sacar del agua porque tiene mucha fuerza. Con ingenio le sacamos”, contó.
Ataron sus dos aletas a un palo de madera para alzar entre dos a la canoa, y ya en el muelle, usaron una grúa con ruedas para ir a zona alta.
“Todos los años hacen excursiones de pesca y este año se fueron ahí para variar. Siempre se iban a Concepción, me contaron. Ellos llevaron la raya, fue lo único que logramos capturar. Cortaron todo para llevar, no había caso para llevar entero”, afirmó.
Relató que fue una jornada de muchas emociones atendiendo que él también suele pescar rayas pero no de ese tamaño. El grupo “Pesca Médica y Amigos” está entusiasmado como para volver el año que viene, afirmó.