La sedujo con frases de amor, de esas a la antigua, cargadas de poesía y promesas. Pero antes de eso, se ganó su confianza y su corazón. L. S., de unos 50 años, creyó que había encontrado al hombre de su vida.
Él no era cualquiera: Mauro Lugo Verón, presidente de la Academia de la Lengua Guaraní, docente universitario, intelectual y poeta. Hoy, ella lo señala como el hombre que la engañó y terminó denunciándolo por estafa.
La historia empezó a finales del 2023, cuando ambos se conocieron por un negocio. Según el relato, Lugo Verón supuestamente le iba a vender un terreno en Paraguarí. Con el tiempo, el trato comercial pasó a algo más personal y ya a inicios del 2024 iniciaron una relación.
Ella es paraguaya, pero vive y trabaja en Canadá, por lo que la relación siguió a distancia. De acuerdo con el abogado Miguel Godoy, representante legal de la mujer, el poeta la fue conquistando poco a poco.
“Todos los días le escribía poemas”, contó. Le hablaba de “los pastos verdes”, le decía “Flor mía”, que ella era “una rosa”, “un encanto que se apaga con las estrellas de la noche”, que “todas las estrellas eran ella”.
Un buen partido
“Ella, convencida de que él era un buen señor, le dijo: ‘Mirá, quiero que vengas, ya no aguanto más’. Desde entonces, ella viajaba dos o tres veces al mes para verlo y pasar tiempo con él. A veces estaban juntos en su casa y, en otras ocasiones, se encontraban en un hotel”, relató Godoy.
En medio de la relación, Lugo Verón supuestamente le dijo que tenía problemas con el terreno que ella había comprado y que no podía transferírselo, por lo que le pidió que vuelva a ponerlo a su nombre. Ella aceptó, confiando plenamente en él.
Primer golpe
“Ahí se da el primer perjuicio grande, de más de G. 100 millones”, explicó Godoy a EXTRA. Después vinieron los pedidos de dinero, siempre envueltos en promesas de amor y futuro.
“Le dice: ‘Nosotros vamos a casarnos alguna vez, vamos a tener una vida en común. Yo te quiero pedir, flor mía , que me puedas ayudar económicamente para lanzar mi libro , que me puedas ayudar económicamente para que yo vea ya una casa, un terreno para nuestro nido de amor’”, señaló Godoy.
La promesa supuestamente era pensando en el día en que ella se jubile y vivan juntos en Paraguay. Desde mayo del 2024, la mujer empezó a girarle sumas importantes de dinero, creyendo que todo era una inversión para la vida que iban a compartir.
Le enviaba fotos de lo que compró
Lugo Verón supuestamente le enviaba fotos de supuestas compras y gestiones que, según la investigación, nunca existieron. Aun así, L.S seguía confiando. En total, siempre según la denuncia y la documentación presentada, la mujer habría entregado cerca de G. 260 millones, convencida de que ese dinero era para los dos y para los proyectos del poeta.
“Amor de tres”: Prometía a las dos.
La historia se vino abajo cuando L. S. llegó de sorpresa a Paraguay, en noviembre del año pasado. Fue hasta la casa de Lugo Verón y allí se encontró con otra mujer, G. O, de 50 años. “La señora le dice ‘Yo soy la novia de Mauro Lugo y L. S, le dice que ella también es su pareja y le empieza a contar lo ocurrido a la señora”, señaló Godoy. Allí se dieron cuenta de que estaban viviendo prácticamente la misma historia. La segunda mujer incluso le contó que estaba a punto de vender su casa, una herencia de unos G. 300 millones, porque Lugo Verón también le había pedido dinero para “hacer una vida en común” y ayudarlo con sus libros. Al comparar los mensajes, confirmaron que a las dos les enviaba las mismas poesías, los mismos apodos cariñosos y las mismas promesas.
Negó todo: Él dijo que se trata de una denuncia falsa
Lugo Verón señaló a EXTRA que se trata de una denuncia falsa. “Aclaro que son falsas acusaciones y que están violando mis derechos constitucionales. Son puras calumnias y difamaciones”, refirió.
Según el abogado Godoy, hasta hoy el poeta no devolvió ni un solo guaraní. Lejos de eso, denunció a ambas mujeres por coacción y “violencia contra el hombre”, alegando que lo presionaban para que devuelva el dinero. Las denuncias por estafa de ambas están en la Unidad Penal N.º 2 de San Lorenzo, a cargo del fiscal Ever García.