La crisis de Ueno Bank traspasó las fronteras y también golpeó a ciudadanos brasileños que viven en Paraguay. Empresarios, trabajadores y residentes quedaron con sus ahorros y capital de trabajo atrapados tras la liquidación de la entidad financiera, mientras crece la incertidumbre sobre cuándo podrán recuperar su plata.
El portal brasileño G1 recogió los testimonios de varios afectados que residen en territorio paraguayo. Entre ellos está Pedro Treméa, de 61 años, propietario de una empresa de refrigeración en Ciudad del Este, quien aseguró que sus pérdidas superan los R$ 200.000 (más de G. 280 millones, aproximadamente).
El empresario utilizaba Ueno, anteriormente conocido como Banco Visión, para manejar parte del capital de su negocio. Según relató, la situación pudo haber sido todavía peor porque su empresa distribuía sus fondos entre dos o tres entidades financieras.
Además del dinero que quedó atrapado, Treméa advirtió que la crisis podría complicar sus operaciones comerciales, ya que importa productos desde Brasil y realiza transacciones en dólares y reales. También contó que sus empleados tenían cuentas en Ueno.
Se quedó sin plata para sus vacaciones
Otra afectada es Dalma Morinigo, brasileña de 31 años, quien vive en Ciudad del Este desde hace cuatro años y trabaja en una casa de cambios.
La mujer tenía depositados en Ueno más de R$ 7.000, equivalentes a unos G. 10 millones, que había juntado para sus vacaciones de fin de año. También utilizaba la cuenta para recibir pagos de sus clientes.
Dalma contó que eligió el banco por la facilidad para abrir una cuenta y utilizar sus servicios digitales. Sin embargo, cuando se enteró de la liquidación e intentó ingresar a la aplicación, descubrió que su saldo ya no aparecía y que no podía realizar transferencias.
Según su testimonio, días antes de la intervención la entidad había lanzado una promoción que ofrecía devolver el 50% de determinados importes depositados, lo que habría animado a algunos clientes a mantener su dinero en el banco.
También se quedó sin capital
Marcelo Bernard, de 26 años, es otro brasileño perjudicado. Vive hace dos años en Paraguay y tiene un taller de reparaciones en Presidente Franco.
En su caso, quedaron atrapados unos G. 5 millones, equivalentes a aproximadamente R$ 4.500. El joven explicó que no perdió más porque todavía acostumbraba a manejar buena parte de su dinero en efectivo.
Bernard describió un ambiente de indignación entre la población y cuestionamientos contra las autoridades políticas por lo ocurrido.
La crisis también afecta a otros brasileños residentes en Paraguay, entre ellos Taís Magno, de 27 años, y Renata Brito, de 45, quienes manifestaron dificultades para afrontar sus gastos diarios tras quedar sin acceso a sus depósitos.
La liquidación de Ueno fue dispuesta por el Banco Central del Paraguay el martes 3 de noviembre, luego de detectar graves problemas de solvencia. La entidad tenía cerca de 2,94 millones de clientes, por lo que el impacto alcanzó a miles de familias, trabajadores y empresas.