07 may. 2026

Tiene 71 años y caminará más de 200 km por los abuelitos

Desde Capiibary hasta Asunción por la “Tercera Edad” de sus compañeros. “No quiero morir de brazos cruzados, sino en el campo de batalla”, dijo.

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Pedro Martínez, un abuelo de 71 años, decidió que ya no puede esperar sentado a que la burocracia se acuerde de los pobres y anunció que a las 8:00 de hoy, iniciará una travesía de locos: caminar 235 kilómetros desde su querida Capiibary (San Pedro) hasta la capital.

Su meta es la sede del Ministerio de Desarrollo Social (MDS) para que el ministro Tadeo Rojas escuche su reclamo, pero lo llamativo del caso es que Don Pedro no camina por su propio beneficio, porque él ya cobra su platita, sino por los miles de abuelos que quedaron fuera de la “Ley de Universalización”.

“Ya estoy cerca del viaje sin retorno y no quiero morir de brazos cruzados, sino en el campo de batalla. Esta es la única forma que encontré a mis 71 años. Mi último recurso”, dijo a EXTRA y pidió el apoyo de todos para cumplir su “misión”.

La situación en el interior es de terror. Según datos de la Municipalidad, Capiibary es uno de los distritos más golpeados por la pobreza y la falta de médicos y por eso mucha gente apoya la decisión del abuelo.

Por eso, el abuelo también llevará con él las voces de aquellos abuelos que murieron por falta de atención médica, olvidados por el Estado. Explicó que en la zona no existen especialidades como Urología o Traumatología que son lo que más necesitan los abuelos.

“Muchos ya fallecieron por falta de médicos y remedios. Vamos de mal en peor”, lamentó Lucio Martínez, encargado de Tercera Edad de la zona, quien dijo a EXTRA que acompañará la caminata del karai con una ambulancia y una camioneta ante cualquier eventualidad.

Sin embargo, Don Pedro recuerda que si algo le sucede en su larga peregrinación, será culpa directa del Gobierno central, indicó.

Tensión frente al ministerio

Mientras Don Pedro prepara camina, en Asunción la cosa está que arde. Frente al MDS hay un “carpa de resistencia” donde están los abuelos manifestándose hace dos meses, pero su salud cada vez está peor.

Ayer, un manifestante, Alejandro Barrios (56), casi no la cuenta por un dolor abdominal fulminante. Lo demás denunciaron que incluso hubo líos para que la ambulancia del SEME le asista al enfermo.

Mientras que el ministerio les denunció por “falta del deber de cuidado”, contando que hubo un abuelo con 18 de presión que no quería dejar la carpa para no abandonar la lucha.

La ruta de sacrificio

Don Pedro enfrentará la Ruta PY03, cruzando Santaní, 25 de Diciembre, Arroyos y Esteros y Limpio. Él dice que todavía no sabe cuántos días le va a tomar. “Primero voy a medir”, dijo y explicó que solo caminará cuando haya sol.

“Me voy a esforzarme todo lo que pueda, pero después voy a descansar para no hacer daño a mi cuerpo, porque tengo que llegar”, manifestó.

En las radios locales ya se armó una cadena de solidaridad: la gente pide que, cuando lo vean pasar, le inviten un poco de agua, un plato de comida o un lugar donde descansar.

El Gobierno dice que no hay plata y que solo pueden meter a 3.000 nuevos beneficiarios por mes. Pero para Don Pedro y su gente, el hambre y la enfermedad no perdonan.