08 ago 2026

Tatuaba la nalga de una chica y el novio se puso celoso

Sesión tenía que durar 20 minutos y duró 2 horas. “Le estás tocando ya”, le dijo el tipo al artista.

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El novio le llamaba y mensajeaba mientras ella estaba en sesión. Le dejaron entrar y ahí fue peor.

Imagen generada con IA.

Irwin Aquino (Andrew Tattoo) de Limpio le estaba haciendo un tatuaje en la nalga a una chica mientras el novio estaba en sala de espera.

En una de esas, notó una silueta del otro lado del vidrio templado y era el personaje que vigilaba a su novia.

“Sigo tatuando y empiezan los mensajes, las llamadas, la chica tiene el celular en la mano y le pregunto si es su novio. ‘¿Por qué no le hacés pasar?’, le dije”, indicó.

Andrew pensó que el tipo iba a estar más tranquilo ahí sentado, pero se levantaba toda la hora.

“Viene cerca de mí, a la derecha, luego a la izquierda y después me dijo que estaba ‘tocando’ ya”, manifestó.

El tatuador explicó que obviamente tiene que estirar la piel para que quede firme y él pueda hacer un buen trabajo.

Contó a EXTRA que esta sesión que tuvo que durar 20 minutos duró 2 horas y media.

“Les pido que hablen ya de antemano con sus parejas si saben que son muy celosos o simplemente que vayan solas”, indicó.

Sostuvo que de cada 10 tatuajes que realizan, dos o tres son en zonas “tapaditas”.

Cortito

Pinkie Tattoo de Lambaré recordó el caso de un cliente que nunca más volvía para terminar su sesión de tatuaje.

La tatuadora se agrandó las “chichis” y había sido por eso el cliente posponía las sesiones. En su casa no le daban permiso para irse más.

“Hay hombres que le pagan a la chuli el tatuaje, piden en secreto y se tatúan el nombre de la chuli en la zona privada pero todo es en margen del respeto”, indicó.

Agregó que nunca hay que decirle a la persona que no se tatúe el nombre de su amado porque igual queda como un recuerdo de un capítulo bonito.

“Si la persona te hizo mucho daño y querés borrar, borrás pero depende de cada uno”, destacó.

Gary Tattoo, también señaló que transmite mucha seguridad a sus clientes y sus acompañantes.

“Desde un principio hago saber que mi trabajo es muy delicado por eso solo trabajo con cita previa y un acompañante en sala de espera”, afirmó.

“Imposible no tocar”

Ever Tattoo de Villa Morra indicó que tienen una charla previa con los clientes y sus parejas si les acompañan. “Es evidente que el tatuador va a ver y va a tocar, es imposible tatuar a través de la ropa y a distancia, pero todo eso se esclarece con una charla”, apuntó.

El tatuador Daniel Ramos observó que “algunos perciben el tatuaje como una amenaza, confunden la autonomía íntima con la provocación. Hay gente tóxica que por infidelidad utiliza el tatuaje para marcar territorio”.