El yaguareté Tape’ỹ, que a finales de junio causó revuelo al aparecer en un barrio de la ciudad brasileña de Foz de Iguazú, ya volvió a su hábitat natural. Luego de permanecer varias semanas bajo observación y tratamiento veterinario, el felino fue liberado en el Parque Nacional del Iguazú.
El animal había sido encontrado en el patio de una vivienda del barrio Três Lagoas, luego de recorrer varias calles de la ciudad. Su presencia generó preocupación entre los vecinos y las autoridades, ya que representaba un riesgo tanto para la población como para el propio ejemplar.
Tras un operativo en el que participaron especialistas de distintas instituciones de Brasil y Argentina, el yaguareté fue rescatado y trasladado al Refugio Biológico Bela Vista, de la Itaipú Binacional. Allí recibió atención veterinaria, fue sometido a diversos estudios y los profesionales confirmaron que se trataba de un ejemplar completamente silvestre que simplemente había perdido el rumbo.
Durante su recuperación le curaron algunas heridas y también evaluaron su comportamiento. Los expertos comprobaron que mantenía sus instintos naturales, se alimentaba con normalidad y estaba en condiciones de regresar a la vida en libertad.
Antes de ser liberado, Tape’ỹ recibió un collar con GPS que permitirá seguir sus movimientos en la selva y conocer cómo se adapta nuevamente a su territorio. La información también servirá para futuras investigaciones y acciones de conservación de la especie.
Los especialistas consideran que este caso es excepcional, ya que en esa zona no se registraban yaguaretés desde hacía más de 20 años. Aún no se sabe con certeza por qué el felino terminó en plena ciudad, aunque una de las hipótesis es que estaba buscando un nuevo territorio o alimento.
El nombre Tape’ỹ, que en guaraní significa “aquel que perdió el camino”, fue elegido justamente por el inesperado recorrido que llevó al yaguareté desde el bosque hasta las calles de Foz de Iguazú. Ahora, con su regreso a la selva, los investigadores esperan que continúe su vida en libertad y contribuya a la conservación de una de las especies más emblemáticas de Sudamérica.