Mientras una niña lloraba desconsoladamente en los brazos de madre, un señor amenazó con palo de repasar a su hija, quien reclamaba parte de la herencia.
“¡Fuera! ¡Fuera!”, repetía el hombre en el video.
Un fuerte conflicto familiar se registra en la zona urbana de Azotey, Concepción, donde Gladys Zunilda Rivarola Ortellado, hija legítima de Sebastiana Ortellado Cubilla y Román Rivarola Valenzuela, reclama los bienes que le dejó su madre.
Doña Sebastiana murió en el 2021 y desde entonces su hija Gladys vive en pelea con su papá, don Ramón, quien echó a la mujer con sus 3 hijos pequeños de la casa.
Una sobrina
Según los papeles presentados por Gladys, el 14 de julio de 2023 el asunto se volvió más turbio porque el señor sin consultarle, se presentó en Indert y traspasó sus “derechos de ocupación del inmueble” a favor de su “sobrina”, Adalberta.
La mujer asegura que recurrió varias veces al Juzgado de Paz de Azotey mostrando pruebas de las amenazas y maltratos que sufría por parte de su papá, pero no le hicieron caso. Sin embargo, supuestamente el hombre armó un expediente de violencia doméstica en contra de Gladys, aunque “no hubo pruebas” y ella tiene exclusión del hogar, sostiene.
El proceso sucesorio pasó por distintos juzgados, hasta que llegó al Juzgado en lo Civil y Comercial de Horqueta.
Allí salió la Sentencia Definitiva N.º 136, de fecha 3 de junio de 2026, el juez Alberto Andrés Panza Agüero declaró herederos a Gladys y a Román.
Fue echada
Tras conseguir los papeles de la herencia, la hija acudió al Juzgado de Paz y a la Comisaría de Azotey para comunicar que iba a ocupar la vivienda el pasado 14 de julio.
Pasaron 3 días, el 17 de julio fue echada del inmueble, con sus hijos y sus cosas quedaron en la calle, por lo que vecinos y amigos de la comunidad la están ayudando con sus chiquitos. La policía le sacó de la casa con una orden de exclusión del hogar que había presentado el señor Ramón. La “sobrina” buscaría quedarse con el inmueble de alto valor, acusó.