Johana Manuela Ortiz, la pasajera de motobolt que perdió su cuero cabelludo en un accidente, salió de alta ayer, lunes, tras estar internada dos meses y medio y con más de 15 cirugías.
Aseguró que de milagro sigue con vida y relató en C9n que en el momento del accidente sintió que alguien la estiró y la sacó de debajo de las ruedas. indicó que gracias a eso no fue aplastada por los neumáticos y se quedó debajo del colectivo de la empresa 3 de Febrero.
“Cualquiera que vio va a decir que no iba a sobrevivir, pero soy un milagro de vida. Gracias a Dios estoy acá de vuelta con mi gente”, expresó.
El pasado 31 de enero, Johana iba camino a su trabajo en motobolt, pero cuando estaba solo a cuadras de llegar, un colectivo de la empresa 3 de Febrero realizó un giro bordeando la estatua de la Burrerita que está sobre la avenida Cacique, para continuar por la Avenida Luis María Argaña, pero no vio a la moto que iba a cruzar derecho y se produjo el arrollamiento.
“En ese momento que fui arrollada sentí la rueda del micro que frenó y pasó sobre mí, inclusive tengo secuelas en la espalada. Me da piel de gallina cuando recuerdo esto, porque yo sentí que alguien me estiró y pude salir de debajo de la rueda. Muchos no me creerán, pero yo sentí y para mí es un milagro”, relató la joven.
Según indicó era imposible que alguien entre ahí y le estire, ya que cuando eso el micro estaba en movimiento.
No perdió el conocimiento y sintió que le ardía la cabeza
La accidentada recuerda que en ningún momento perdió el conocimiento, incluso comenzó a conversar con la gente y ayudaba en lo que podía. En su mente solo decía que no debía rendirse y que tenía que estar despierta.
“Yo no me di cuenta lo de mi cuero cabelludo, solo sentí que me ardía la cabeza. Sí vi y sentí mis dos brazos cuando miré tenía totalmente destrozada y era un mar de sangre, eso lo que me impresionó, pero llegué lúcida y despierta al hospital”, contó.
Aparte del desprendimiento del cuero cabelludo, tuvo el desguantamiento de la mano derecha (la piel de la mano salió como si fuera un guante) que le fue reconstruido. Le amputaron un dedo y tuvo varias cirugía en ambos brazos e injerto de piel que le sacaron de sus muslos para tapar todas las heridas de los brazos y la cabeza.
“En la cabeza tuve varios procedimientos para rellenar la cabeza, que hicieron con placenta, membranas y el último fue el injerto de piel para tapar, pero me quedan varias cirugía aun por delante”,señaló Johana.