Se le hizo un nudo en la garganta y la voz apenas le salía. Desde el wolki (radio de comunicación), un bombero tuvo que hacer uno de los anuncios más dolorosos para cualquier camarada. Uno de los suyos había muerto y no había mucho que pudiera hacer, más que comunicar la triste noticia a las demás unidades y despedirlo con el corazón hecho pedazos.
Se trata de Jorge Luis Leite, de 35 años, bombero voluntario de la Primera Compañía Departamental Cordillera K61, de San Bernardino. Este lunes, como tantas otras veces, sonó la sirena y salió con sus compañeros para acudir a una emergencia. Esta vez tenían que llegar hasta una alcoholera de Pastoreo, Caaguazú, donde se desató un incendio de gran magnitud luego de que un rayo habría caído en el lugar.
Pero el viaje terminó de la peor manera. Cerca de las 10:00, cuando circulaban por la ruta PY02, en la zona de Doctor Juan Manuel Frutos, el carro hidrante volcó. El golpe fue muy fuerte y Jorge quedó atrapado entre los hierros del vehículo. Sus camaradas también quedaron heridos y tuvieron que ser auxiliados.
Los bomberos trabajaron para rescatar a Jorge, pero cuando lograron sacarlo, ya había fallecido. Sus compañeros no podían creer lo que estaba pasando. Minutos antes estaban juntos, rumbo a una emergencia y con la esperanza de llegar a tiempo para ayudar. Ahora tenían que despedir a uno de los suyos.
Fue entonces que, desde el wolki, uno de sus camaradas tomó la palabra para despedirlo. Con la voz quebrada, recordó que Jorge murió haciendo justamente aquello a lo que había dedicado su vida, servir a los demás sin esperar nada a cambio.
“Ha partido sin buscar reconocimiento. Dejó la vida haciendo su juramento, el de dar la vida si necesario fuere. Se fue como vivió, sirviendo con el uniforme puesto”, expresó.
También mencionó que se fue con mucho valor y con ese corazón de bombero que nunca pide nada a cambio. Sus palabras fueron escuchadas por las distintas unidades, que recibieron así la noticia de la partida de uno de los suyos.
Desde varias compañías de bomberos comenzaron a despedir a Jorge y a recordar su entrega. El Cuerpo de Bomberos Voluntarios del Paraguay también publicó un comunicado para informar sobre lo ocurrido y confirmó que los voluntarios Ana Bianca Espinoza Franco, Axel Emanuel Delvalle Yrgros y Fernando Martínez Osorio fueron asistidos tras el vuelco.
Hoy, sus camaradas ya no escucharán su voz para salir juntos a una emergencia. Jorge se fue con el uniforme puesto, haciendo lo que había prometido cuando decidió convertirse en bombero. Su última guardia fue en el camino a salvar a otros.