Una vivienda fue totalmente destruida por un incendio registrado durante la madrugada de este martes en el barrio San Felipe, km 20 lado Acaray, de Minga Guazú, departamento de Alto Paraná.
El fuego comenzó alrededor de las 00:40, cuando la propietaria, Cynthia Mabel Cañete Sanabria, de 39 años, se encontraba durmiendo junto a sus dos hijos menores.
De acuerdo con el relato brindado a los agentes policiales, antes de acostarse la mujer había dejado una vela encendida sobre un mueble. Poco después, se percató de que el fuego ya se había iniciado dentro de la vivienda.
Cañete reaccionó rápidamente y logró salir del inmueble junto con sus hijos. Los tres consiguieron ponerse a salvo y no sufrieron lesiones.
Sin embargo, las llamas se propagaron rápidamente por la estructura y terminaron consumiendo completamente la casa, además de las pertenencias que se encontraban en su interior.
Bomberos Voluntarios de Minga Guazú acudieron hasta el lugar y trabajaron para controlar el incendio y evitar que el fuego pudiera extenderse a otras viviendas.
El siniestro no dejó víctimas ni personas heridas, pero las pérdidas materiales fueron totales.
Otros casos que encendieron la alerta
El caso de Minga Guazú no es aislado. En los últimos meses se registraron varios incendios en viviendas de distintos puntos del país que tuvieron como presunto origen una vela encendida.
Uno de los casos más recientes ocurrió el 8 de septiembre en el barrio San Pablo de Asunción, donde una vivienda fue afectada por un incendio que, según el relato de sus ocupantes y los bomberos, habría comenzado por una vela colocada en un altar religioso. Las llamas se propagaron rápidamente y uno de los habitantes sufrió quemaduras de primer grado al intentar controlar el fuego.
A comienzos de enero de 2026, otro incendio de similares características se produjo en un inquilinato del barrio Obrero de Ciudad del Este. El propietario manifestó que había dejado una vela encendida frente a la imagen de un santo antes de acostarse. El fuego terminó consumiendo completamente la vivienda, aunque no hubo personas heridas.
También en agosto de 2026, una familia de Alto Verá perdió por completo su vivienda luego de un incendio que habría comenzado por unas velas que quedaron encendidas durante un corte de energía eléctrica. La madre logró poner a salvo a sus hijos, pero la casa y todas sus pertenencias fueron destruidas por las llamas.
Otro caso ocurrido en junio de 2025, nuevamente en el departamento de Alto Paraná, afectó una vivienda del barrio Acaray de Ciudad del Este. Una mujer había encendido una vela debido a la falta de energía eléctrica y la dejó en una habitación donde dormían sus dos hijas, de 9 y 4 años. El fuego se inició minutos después y dañó considerablemente una de las habitaciones, aunque la rápida reacción permitió que las niñas fueran evacuadas sin lesiones.
La situación también ha tenido consecuencias fatales. En agosto de 2025, en Acahay, un hombre de 61 años murió calcinado durante el incendio de su vivienda. Su esposa relató que había dejado una vela encendida dentro del dormitorio y que esta habría provocado el fuego. La mujer intentó rescatar a su marido, pero sufrió quemaduras leves.
En abril de 2025, en Capiatá, una mujer de 58 años falleció por asfixia a causa de un incendio registrado en su vivienda. En ese caso, los intervinientes manejaron como una de las hipótesis que el fuego pudo haberse iniciado por una vela encendida o un brasero, aunque la causa exacta debía ser determinada mediante la investigación correspondiente.