07 sept 2026

¡Salió el sol! Los beneficios de tomar sol un ratito

Después de unos días grises, hoy apareció el Astro Rey. ¿Sabías que exponerse entre 15 a 30 minutos tiene beneficios para el cuerpo? Incluso es un gran apoyo para combatir la depresión.

sol

Sol, solecito, caliéntame un poquito... Aprovechá las horas de sol para llenarte de vitamina D y sus beneficios.

Ilustración

El principal beneficio de tomar sol es que permite a la piel sintetizar entre el 80% y el 90% de la vitamina D que el cuerpo necesita.

Ayuda a absorber el calcio y el fósforo, lo que mantiene los huesos y los dientes fuertes y previene la osteoporosis. Fortalece las defensas naturales del cuerpo.

Un buen apoyo

La luz del sol y la vitamina D ayudan a mejorar los síntomas de la depresión, especialmente como un complemento del tratamiento médico.

Las investigaciones demuestran de forma consistente que las personas con depresión suelen tener niveles bajos de vitamina D en sangre.

1. El efecto biológico:

Cuando la piel produce vitamina D gracias al sol: Regula la serotonina: Esta vitamina funciona como una hormona que ayuda a la producción y síntesis de la serotonina y la dopamina, los neurotransmisores responsables de la felicidad y la estabilidad emocional.

Protección cerebral: La vitamina D actúa en los receptores de las zonas del cerebro encargadas de regular el estado de ánimo.

2. El efecto directo de la luz solar (más allá de la vitamina)

La intensidad de la luz brillante en los ojos genera beneficios inmediatos que la vitamina en pastillas no puede replicar:

En estos días nubladitos, muchos podríamos experimentar el Trastorno Afectivo Estacional (SAD): Es un tipo de depresión muy común en los meses fríos o nublados debido a la falta de luz. Exponerse al sol disminuye directamente este desánimo invernal.

Sincronización del sueño: El sol de la mañana frena la producción de melatonina (la hormona del sueño) y activa el reloj biológico del cuerpo, lo que mejora el insomnio y la fatiga, dos síntomas críticos de la depresión.

Eso sí, no reemplaza la terapia ni los fármacos: Los estudios médicos aclaran que la vitamina D no es una cura mágica por sí sola, sino una excelente herramienta de apoyo. Si una persona tiene una depresión clínica, debe mantener su tratamiento psicoterapéutico o psiquiátrico habitual.