Desesperada, una mamá llamó al 911 para contar que su hija estaba retenida en casa de su expareja. Con la voz entrecortada, pidió auxilio urgente y eso activó todo el operativo en San Ignacio Guazú, departamento de Misiones.
Eran alrededor de las 12:30 de este lunes cuando agentes de la Comisaría 3.ª llegaron a una vivienda del barrio Santo Ángel, sobre la calle Pa’i Ykua. Allí hablaron con el hombre identificado como Clementino R., de 51 años, quien permitió el ingreso, comenzaron a revisar el lugar para ver qué estaba pasando, informó Vanessa Rodríguez.
No tardaron mucho en encontrar que detrás de la casa, en medio de un bananal, estaba la joven de 26 años, escondida y con claras señales de que había sido maltratada. Tenía golpes visibles en varias partes del cuerpo, por lo que de inmediato la sacaron del lugar y la llevaron al hospital distrital para que reciba atención.
Estaba borracho
Ya a salvo, la mujer contó lo que habría ocurrido durante la madrugada, cuando su ex la atacó con lo que tenía a mano, incluso con un palo de madera y un cuchillo. Después de eso, la obligó a quedarse ahí, oculta entre las plantas, sin poder salir.
En el sitio, los intervinientes levantaron algunas evidencias, entre ellas el pedazo de madera que habría sido utilizado en la agresión.
El sospechoso fue detenido en el lugar y llevado a la comisaría. Le hicieron la prueba de alcotest y dio positivo de 0.391 mg/l. Ahora quedó a disposición del Ministerio Público mientras se investiga el caso, que apunta a violencia familiar y privación de libertad. La fiscal del caso, Teresa Martínez, pidió que el hombre continúe retenido en la sede policial.