En Brasil, fueron rescatadas varias familias paraguayas y argentinas que vivían en condiciones durísimas dentro de una propiedad ubicada en la localidad de Céu Azul, a menos de 100 kilómetros de la frontera con Ciudad del Este.
Eran en total 11 personas, entre adultos y niños, que estaban atrapadas en un esquema de trabajo sin descanso, de lunes a lunes, sin un solo día libre, de acuerdo a lo que informó el corresponsal Édgar Medina.
Según lo que vieron las autoridades, vivían controladas todo el tiempo, incluso con cámaras dentro del lugar, como si no pudieran moverse libremente, ni siquiera para salir o hacer su vida normal.
Todo salió a la luz tras una denuncia que llegó a las autoridades de protección del municipio, lo que encendió la alerta y activó un operativo grande con la Policía Federal, auditores del Ministerio de Trabajo y también el Ministerio Público del Trabajo. Con esa información, se organizó la intervención que luego permitió el rescate de las familias.
Vivían de manera precaria
Cuando llegaron al sitio, encontraron a tres familias viviendo allí, en condiciones muy precarias. Las víctimas, paraguayas y argentinas, estaban en una situación de dependencia económica muy fuerte: les descontaban supuestas deudas por comida y otros insumos, pero con precios inflados, lo que hacía que prácticamente nunca pudieran salir de ese círculo, siempre debiendo algo y sin posibilidad de ponerse al día.
También se comprobó que las personas tenían muy poca libertad de movimiento y que el lugar donde dormían y vivían no tenía condiciones adecuadas, con higiene muy deficiente, espacios reducidos y un ambiente bastante crítico para niños y adultos que estaban ahí viviendo día a día.
En el procedimiento, los responsables del establecimiento fueron identificados y detenidos en el acto, en plena intervención. Luego fueron llevados hasta la sede de la Policía Federal en Foz de Iguazú, donde deberán responder ante la justicia brasileña por lo ocurrido.
Las familias rescatadas recibieron asistencia en el lugar por parte de los equipos intervinientes y después fueron derivadas a las autoridades de Paraguay y Argentina para su contención, acompañamiento y resguardo tras todo lo que tuvieron que atravesar.