Tenían todas las comodidades: computadoras, elementos para trabajar y una oficina dentro de un imponente edificio corporativo. A simple vista, parecía el laburo soñado. Pero detrás de esa fachada, según la investigación, habría un esquema de explotación laboral que ahora está siendo investigado.
El edificio Aura, ubicado sobre la avenida Aviadores del Chaco, fue allanado ayer, miércoles 16 de septiembre, cerca de las 14:15. El procedimiento fue realizado por agentes del Departamento contra la Trata de Personas, quienes llegaron acompañados por la Fiscalía, Migraciones, el Ministerio de Trabajo e Interpol.
La investigación apunta a una firma de Marketing S.A., donde trabajaban unas 200 personas, en su mayoría brasileñas. Según los investigadores, varias habrían sido captadas a través de las redes sociales con la promesa de conseguir un trabajo.
De acuerdo con los datos manejados por la Policía, los trabajadores eran sometidos a una especie de “prueba” de tres meses, durante la cual no recibían salario.
Una vez cumplido ese tiempo, quienes supuestamente no pasaban la prueba eran sacados de la empresa. Así, según la investigación, unos se iban y otros nuevos iban entrando, manteniendo el movimiento constante de personal.
El caso comenzó a investigarse a partir de una denuncia presentada en Brasil. Uno de los antecedentes que llegó hasta las autoridades paraguayas fue el de un joven que denunció haber sido engañado después de hacer una pasantía sin recibir pago.
Los investigadores también pusieron la lupa sobre la situación migratoria de los trabajadores. Muchos de los extranjeros se encontrarían en situación irregular en el país y, según la Policía, esa vulnerabilidad habría sido aprovechada para someterlos a esas condiciones de trabajo.
Durante el allanamiento, los intervinientes revisaron las oficinas y se llevaron varias cosas para seguir tirando del hilo. Fueron incautadas cinco notebooks, tres cargadores, cuatro pendrives, un cuaderno de 48 hojas, un bibliorato, legajos de funcionarios y un DVR, entre otros elementos.
Todo quedó a disposición de la Fiscalía para los peritajes correspondientes. La investigación sigue abierta para saber cómo funcionaba la empresa, cómo captaban a los trabajadores y quiénes estaban detrás de la contratación, dentro de la causa por presunta trata internacional con fines de explotación laboral.