No hubo tiempo ni siquiera de frenar. El golpe fue seco y, antes de alcanzar a sacar los pies del pedal, don Ramón Martínez, de 69 años, salió volando casi un metro.
Cayó al suelo con todo, se golpeó varias partes del cuerpo. Todo pasó en segundos. Don Ramón, más conocido como Chipa Itapúa, iba en su bici rumbo a la playa San José para vender su mercadería. Al cruzar el puente San Francisco, en Encarnación, la rueda delantera se trancó en un enorme agujero que hay en el piso. “Si no fuera por la baranda, me iba directo al río”, contó.
Todavía en el suelo, lo primero que hizo fue sacar su celular y grabar. En el video mostró el pozo y lanzó su reclamo: “Así es nuestra vereda, así. Después me dicen que ande por la vereda, me retan porque me voy por el asfalto. Así es nuestra vereda”, dijo, mientras enfocaba el peligroso panorama.
El accidente no solo lo asustó. También le hizo perder parte de su sustento diario. En la caída, su canasta volcó y la mitad de la chipa terminó en el agua. Según contó a EXTRA, solo en mercadería perdió unos G. 350.000.
Ya pasó
A eso se suma el daño a su bicicleta, su única herramienta de trabajo. “La rueda delantera quedó reventada y tuve que dejar la bici en un lugar para poder volver a casa. La cubierta y la cámara nomás ya son G. 200.000”, explicó.
En total, entre la chipa perdida y el arreglo, el golpe fue duro para su bolsillo.El hecho ocurrió alrededor de las 17:00 del miércoles. Don Ramón dijo que no es la primera vez que pasa por ahí con miedo. “Yo siempre cruzo por el otro lado del puente, tengo que cuidarme mucho. Hay pozos que te pueden tirar en el río”.
También recordó que hace 15 días, allí, un cliente suyo tuvo un accidente grave. “Me estaba comentando que se fue en la bicicleta, se rompió la costilla y el brazo”, contó. Por eso insiste en que el pozo debería estar tapado. “No está ni tapado. Deberían tapar en todos los casos”, reclamó.
Debe operarse
Don Ramón recorre todos los días la zona en su bicicleta, aunque reconoce que le cuesta cada vez más. Tiene cataratas y no ve bien, pero igual sale a trabajar.
“Yo no puedo dejar de trabajar”, dijo.
Contó además, que necesita operarse, pero que no tiene los recursos suficientes y que todo lo que junta es para poder comer y sostener la casa. A pesar de todo, sigue pedaleando. Muchas veces tiene que bajarse de la bici y caminar al costado del puente porque el paso es angosto y peligroso, incluso para la gente que va a pie.
Si querés ayudar a Chipa Itapúa, podés llamar o escribir al (0986) 200- 098 o al (0985) 794-793.
Testimonio de vida
Chipa Itapúa pasó por una enfermedad muy grave y estuvo al borde de la muerte, pero logró salir adelante. Durante mucho tiempo tuvo prohibido andar en bici por su condición de salud. Recién hace unos 15 días los médicos le dieron permiso para volver a usarla, pero con mucha moderación.