Con la intención de “ayudar”, un hombre de Capiatá recibió un extraño frasco que, al principio, ni siquiera llamó su atención. Estaba envuelto en una tela negra, pero cuando decidió abrirlo, se llevó una enorme sorpresa. Adentro encontró lo que, según él, sería una especie de payé. Aparentemente, el hombre había pedido una ayuda solidaria para su familia y, entre las colaboraciones, apareció ese misterioso paquete.
Al darse cuenta de lo que había recibido, sacó su celular y empezó a grabar para mostrar en sus redes sociales el contenido del frasco y contar lo que, según él, acababa de encontrar.
Mientras hacía el video, varias personas le escribían para advertirle que no lo tocara, porque supuestamente se trataba de un hechizo para atraer la mala suerte y evitar que una persona pueda progresar. Sin embargo, el hombre dejó en claro que no estaba asustado.
“Yo ko no tengo miedo. ¿Por qué voy a tener miedo?”, dijo.
Al revisar el contenido del frasco, mostró lo que aparentemente era tierra de cementerio mezclada con agua sucia. Además, aseguró que también había fotografías que serían de él.
“Así ko es la gente de mala vibra, pero yo confío en Dios. Voy a salir adelante y estoy saliendo adelante gracias a las personas que me ayudaron, no a las que me están maldiciendo”, expresó.
El capiateño comentó que, para él, el frasco habría sido enviado por alguien que le tendría envidia. Aun así, aseguró que no piensa guardar rencor y que prefiere seguir confiando en Dios antes que preocuparse por ese tipo de cosas.
Para intentar contrarrestar el supuesto gualicho, buscó agua bendita y comenzó a rociar a su hijo, con la intención de que nada malo le ocurra. En ese momento, uno de sus amigos le lanzó una frase que lo dejó pensando. “Por algo luego tenías mala suerte”, le dijo.
A lo que el hombre respondió entre sorprendido y resignado: “Nderak*re, por algo nomás luego me pasa esto a mí”.
En otro video, mostró que llevó el frasco hasta el patio de su casa. Allí también le echó agua bendita tanto al recipiente como al trapo negro que lo envolvía, mientras hacía una oración para proteger a su familia. “En el nombre del Señor, que no le afecte a mi familia ni a nadie”, manifestó.