Pedro Alliana juró este viernes como nuevo presidente de la República del Paraguay y tomó las riendas del Poder Ejecutivo, luego de que el Congreso destituyera a Santiago Peña en un histórico juicio político.
El dirigente colorado, que hasta hace unas horas ocupaba la Vicepresidencia, pasó a convertirse en jefe de Estado tras la decisión del Senado de remover a Peña, en medio de la crisis desatada por el escándalo de Ueno Bank.
La salida de Peña marca un hecho histórico: se convirtió en el primer presidente colorado destituido mediante un juicio político desde el retorno de la democracia, en 1989.
Alliana deberá completar el periodo presidencial hasta agosto de 2028, pero recibe un Gobierno golpeado por la desconfianza ciudadana, los cuestionamientos políticos y las denuncias relacionadas con el manejo de fondos públicos y previsionales.
De vice a presidente
La llegada de Alliana al Palacio de López representa también un nuevo capítulo en el oficialismo colorado. El nuevo mandatario es uno de los principales aliados políticos de Horacio Cartes y fue una figura clave dentro de Honor Colorado.
Nació el 19 de febrero de 1974 en Pilar, Ñeembucú. Antes de llegar a la Vicepresidencia, fue gobernador de su departamento, diputado nacional y presidente de la Asociación Nacional Republicana (ANR).
En 2023 integró la chapa presidencial con Santiago Peña y ambos llegaron al poder el 15 de agosto de ese año. Tres años después, el escenario político cambió radicalmente y Alliana terminó tomando el lugar de quien fue su compañero de fórmula.
Un gobierno con muchas deudas
El nuevo presidente tendrá que enfrentar una de las mayores crisis políticas y financieras de los últimos años. El escándalo de Ueno Bank dejó a miles de ahorristas en la incertidumbre y puso bajo la lupa las colocaciones de recursos públicos y previsionales en la entidad.
También deberá responder a los reclamos de la ciudadanía, que exige explicaciones y responsabilidades por el perjuicio ocasionado.
La oposición ya había intentado someter a Alliana a un juicio político por su presunta responsabilidad y omisiones en el caso, pero Diputados rechazó la acusación con 48 votos en contra y 30 a favor.
Ahora, con la banda presidencial, tendrá que demostrar si puede conducir al país en medio de semejante tormenta.