Sobre las declaraciones del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, el vicepresidente paraguayo, Pedro Alliana, salió a responder y mostró su molestia por la forma en que el mandatario habló sobre la Guerra de la Triple Alianza. Dijo que Paraguay no puede aceptar una versión que, a su parecer, cambia lo que pasó en la historia.
El lío arrancó después de que Lula, durante un acto político en Sao Paulo, mencionara la guerra que enfrentó a Paraguay contra Brasil, Argentina y Uruguay entre 1864 y 1870. Mientras hablaba de la importancia del gasto militar de Brasil, el presidente brasileño lanzó una frase que cayó mal en Paraguay.
“A nosotros nos gusta la paz, pero no podemos olvidar que, un buen día, Paraguay decidió invadir Brasil”, dijo Lula.
Las palabras del mandatario brasileño levantaron polvareda en Paraguay. Autoridades, políticos e historiadores salieron a cuestionar esa versión del conflicto y señalaron que la historia no fue así de sencilla como la planteó Lula.
Ante esto, la cancillería paraguaya movió ficha y envió una nota oficial a la cancillería brasileña. En el documento pidió que se reflexione sobre las declaraciones del presidente brasileño y volvió a poner sobre la mesa un viejo reclamo: la devolución de los trofeos de guerra y copias de documentos históricos que están en archivos de Brasil.
Una semana después, Alliana habló del tema en conferencia de prensa y contó que el reclamo ya fue hecho por los canales diplomáticos.
“Nos comunicamos formalmente al Gobierno brasileño por los canales diplomáticos correspondientes”, señaló.
El vicepresidente sostuvo que hablar de la historia de esa manera no ayuda a fortalecer la relación entre ambos países.
“La distorsión de los hechos históricos no contribuye a consolidar el futuro común de nuestro pueblo. Por el contrario, reviven viejas aflicciones que afectan la dignidad de sus habitantes”, manifestó.
Alliana dijo que Paraguay busca seguir construyendo una relación de respeto con Brasil, pero que para eso considera necesario mirar el pasado con responsabilidad y basándose en lo que realmente ocurrió.
También insistió con el pedido de devolver los trofeos de guerra y entregar copias de documentos históricos que están en poder del Brasil.
“Sería un apreciado gesto con el Paraguay y una valiosa contribución al proceso de reconciliación entre nuestros pueblos”, expresó.
El vicepresidente remarcó además que Paraguay y Brasil son países vecinos y hermanos, con una historia compartida y una relación de cooperación que sigue siendo importante para ambos pueblos.