28 jul 2026

Pasó casi cuatro años preso por un crimen que no cometió y recién ahora la Justicia cerró el caso

Bernardo Guanes fue sobreseído definitivamente después de que una primera absolución fuera anulada por un tecnicismo.

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Después de pasar tres años y nueve meses tras las rejas y más de seis años respondiendo por un crimen, Bernardo Guanes consiguió que la Justicia cerrara definitivamente una causa en la que ya había sido declarado inocente una vez.

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Lo trataron de asesino, pasó tres años y nueve meses preso, siendo inocente. Incluso ya había sido absuelto en un primer juicio oral, aunque esa decisión se cayó por un tecnicismo y tuvo que volver a sentarse en el banquillo. Ahora, después de más de seis años de vueltas en la Justicia, Bernardo Guanes fue sobreseído definitivamente y el caso llegó a su final.

El domingo 28 de junio de 2020, Bernardo acompañó a su cuñado, Germán Cibils, desde Carmen del Paraná, departamento de Encarnación, hasta San Cosme y Damián para intentar vender un motor de embarcación. Los dos pasaron casi todo el día juntos, pero no pudieron cerrar el negocio. Las personas que estuvieron con ellos contaron que no vieron ninguna pelea, discusión ni algún roce entre ambos.

Ya cuando estaba cayendo la tarde, decidieron volver en una pequeña embarcación de madera que manejaba Germán. Aunque varias personas les dijeron que esperaran porque el río Paraná estaba muy picado por el viento y el oleaje, igual emprendieron el regreso.

En pleno viaje vino la desgracia. Germán cayó al agua y Bernardo hizo todo lo posible por encontrarlo y sacarlo, pero el río estaba tan bravo que ya no pudo volver a verlo. Como pudo, llegó hasta la orilla y enseguida pidió ayuda a sus familiares.

También buscó a su cuñado desaparecido

Desde ese momento, Bernardo también se sumó a la búsqueda junto con vecinos, familiares y las autoridades. Recién seis días después encontraron el cuerpo de Germán en la zona de Tarumá, en San Cosme y Damián. Tenía todavía puestas sus botas de goma, la billetera y G. 400.000.

Según la publicación del estudio jurídico Aquino y Asociados, el médico forense concluyó que la causa de muerte fue asfixia por inmersión. Sin embargo, también encontró dos pequeñas lesiones cerca de uno de los ojos. A partir de esas marcas, la Fiscalía sostuvo que el hombre habría sido golpeado con un palo grande con clavos que, siempre según la investigación, apareció después dentro de la embarcación. Con esa versión acusaron a Bernardo de haber matado a su cuñado.

El 4 de julio de 2020 fue detenido y enviado a la cárcel. Allí pasó tres años y nueve meses, hasta abril de 2024, cuando un tribunal revisó todas las pruebas y concluyó que no eran suficientes para condenarlo. Ese día fue declarado inocente y recuperó su libertad.

Siempre según la publicación del estudio jurídico, durante toda la investigación nunca se hizo una autopsia al cuerpo, no hubo testigos que dijeran haber visto el supuesto crimen y tampoco apareció alguien que contara que Bernardo y su cuñado tuvieron algún problema antes de subir a la embarcación.

Pero el calvario todavía no había terminado. La Fiscalía y la querella apelaron la absolución y un tribunal anuló esa decisión por un tecnicismo, obligándolo a enfrentar otro juicio, cuando la causa ya llevaba más de seis años.

Pasó mucho tiempo, pero...

Ante esa situación, la defensa pidió que el caso se cerrara porque ya se había pasado el tiempo máximo que permite la ley para un proceso penal. Finalmente, Bernardo volvió a presentarse ante un tribunal y, por segunda vez, la Justicia volvió a darle la razón. Esta vez fue sobreseído definitivamente, cerrando una causa que lo tuvo más de seis años respondiendo ante la Justicia y tres años y nueve meses tras las rejas.

“Amerita una indemnización de parte del Estado Paraguayo por el tiempo perdido, con los daños que conlleva dicha situación”, señalaron desde el estudio jurídico.