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Paraguaya escribe emotiva carta a la Primera Dama desde España

Pidió una oportunidad laborales y educativas a las compatriotas que están fuera del país

Flora Barreto, en su momento tuvo que dejar a su pueblo y a su gente de Horqueta, para ir a España, como muchas otras mujeres paraguayas, que migran en busca de mejores oportunidades. Hoy, desde la ciudad madrileña de Bilbao compartió una extensa y emotiva carta para la Primera Dama, Silvana López Moreira.

“Tiene cinco años para hacer historia. Su historia puede ser nuestro cambio”, dijo Flora, en el vídeo donde lee su escrito en la página A24Paraguay.

La compatriota enfatizó que por la falta de becas para estudiar y trabajo tengan que pasar penurias.

Video para la Primera Dama

Contenido de la carta:

Bilbao, España 28 de Agosto de 2018

Señora: Silvana López Moreira Bó

Primera Dama de la República del Paraguay

No quisiera ser muy formal en esta carta, puesto que necesito que todo lo que ella contenga esté cargada de puros sentimientos y muchas verdades, ya es difícil expresarse a viva voz y todavía es más difícil hacerlo con la escritura; sin embargo, es el único modo que encuentro de poder hacerle llegar todo esto que muchas de las mujeres paraguayas, estamos pasando lejos de nuestro país, de nuestras familias y por sobre todo de nuestros hijos.

Me llamo Flora Barreto, soy oriunda de la ciudad de Horqueta, actualmente resido en la ciudad de Bilbao, en el norte de España; en enero de este año he llegado a éste país dejando atrás una hija de apenas dos años, una hermana en estado de coma con tres hijos pequeños y una madre viuda con fe y esperanza en la vida.

No quisiera profundizar mi historia Señora Sivana, pero la idea de escribirle es apelando a su condición de Primera Dama, su condición de madre, de hija y por sobre todo en su condición de mujer paraguaya.

Así como yo, existen madres que dejaron sus hijos atrás a miles de kilómetros de distancia, cruzando mares y océanos para poder darle una vida digna a sus hijos, una buena educación, salud y una vivienda digna.

Lo triste de todo eso es que para poder darle todo eso a nuestros hijos, el precio que pagamos es de lo más alto, no poder guiar sus pasos, no poder educar, no poder darles cariño y por sobre todo, no poder siquiera consolarles en sus momentos difíciles.

Señora, yo no le escribo para pedirle dinero, no le escribo para pedirle un favor, solamente necesito hacerle llegar mi pesar como mujer, madre, hija y hermana paraguaya.

Mi fe en Dios es grande, mi fe en este gobierno también es enorme, es un nuevo gobierno, que nos llena de esperanzas, Usted; como consorte del Presidente y en su condición de Primera Dama, tiene 5 años para hacer historia, ya entró a formar parte de la historia del Paraguay desde el 15 de agosto de 2018, pero su historia puede ser la historia de todo un país, y su historia puede ser nuestra historia, nuestro cambio y nuestra felicidad.

Tal vez si a través de una fundación, obtuviéramos becas para la universidad de nuestros hijos y para nosotras mismas, si tuvieramos la posibilidad de acceder a un empleo digno que nos permita mantener nuestra familia, ya sería un gran inicio al cambio.

En este país estamos trabajando todos por igual, no nos valen los diplomas, no nos valen los estudios, y por ende, nos quedamos hundidos en la frustración y en la mediocridad, atrapados en el tiempo y el espacio; estamos muchas mujeres con valores y con talentos, con estudios y preparación, que no encontramos otra opción que salir del país para poder luchar por sacar adelante a los nuestros.

Yo, muchas madrugadas me despierto escuchando la voz de mi pequeña, y me quedo sin poder dormir, hundida en la tristeza y con el corazón apretado por la falta que me hace mi pequeña.

Y ésta carta, surgió ayer cuando visité a una amiga, ella se llama Lidia Aguilar, una mujer muy sufrida, que hace menos de un año enterró a una hija que murió al poco tiempo de dar a luz, dejando así cuatro pequeños huérfanos. Su tristeza es peor aún, porque no puede hacerse cargo de los cuatro nietos que quedaron sin madre porque, ella tiene otras hijas que estudian en universidades y tiene que seguir trabajando duro muy a pesar del problema de salud que tiene y de la tristeza tan grande que vive al perder a su hija mayor.

Es triste Señora, que por falta de unas becas a gente que sí quiere estudiar y falta de trabajo, estemos pasando tantas penurias.

Y así, en resumidas historias, le puedo contar otras miles para que sepa el sacrificio y la lucha de tantas mujeres valientes de nuestro país.

Señora Primera Dama, con fe en su gestión y con cada granito de arena que usted pueda aportar para mejorar las condiciones de las mujeres paraguayas, me despido de Usted diciéndole que no me cansaré de escribirle, y si es posible una historia cada día hasta que su granito de arena se vaya convirtiendo en una gran montaña.

Dios la Bendiga, Dios Bendiga a la mujer paraguaya.

Flora Barreto

florabarret@hotmail.com

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