Desde la Asociación Paraguaya de Transportes de Cargas Internacionales (Apatraci) pegaron el grito al cielo, por el aumento de la mezcla de biodiesel con gasoil, hasta un 10%, que afectará directamente a la flota de camiones, según advierten en un comunicado.
Liza Ávalos, titular del gremio, anunció que se hará un reclamo al Gobierno, ante la protesta generalizada de los asociados, por el impacto que la medida tendrá en la vida útil de las bombas inyectoras.
En ese sentido, asesores técnicos de la asociación aseguran que los inyectores de los vehículos fabricados a partir del 2015 son más sensibles a la mezcla, al considerar que en automóviles livianos y de turismo se puede optar por combustibles de mayor calidad, los camiones de gran porte utilizan el gasoil común, lo que acelera notablemente el desgaste.
Esta situación, va a reducir al menos en un 50% la vida útil de las bombas inyectoras, cuya reparación cuesta alrededor de entre 10 y 15 millones de guaraníes, solo por la mano de obra y reparación.
Pusieron de ejemplo que inyectores nuevos para camiones Scania del 2015 en adelante, cada unidad ronda los G. 12 millones; y cada camión de carga pesada lleva seis inyectores, por lo que un reemplazo completo representa una inversión elevada.
Estos mayores costos de mantenimiento afectan a la competitividad del sector transporte, señaló la Apatraci.
Desde el lunes, entró en vigencia la resolución del Ministerio de Industria y Comercio, que obliga a una mezcla de entre 8% y 10% del biodiesel en el gasoil común, medida que es cuestionada por los camioneros.