En el Día de los Difuntos, los cementerios no solo se llenan de familiares que van a visitar a sus seres queridos. También aparecen los chicos que recorren las tumbas esperando que les regalen caramelos, galletitas, alfajores y hasta chocolatada. Es una costumbre de esas que se mantienen año tras año, donde los familiares de los difuntos comparten golosinas con los peques.
Pero en Eusebio Ayala, departamento de Cordillera, la sorpresa vino con fecha vencida y con moho. Diego López encontró que algunos alfajores repartidos a los niños ya no estaban aptos para el consumo.
Uno tenía fecha de vencimiento del 14 de septiembre y el otro del 2 de octubre. Ante eso, Diego decidió quejarse en las redes y pedirle más ojo a la persona que llevó los productos al cementerio.
“Quiero hacer un descargo a la persona que repartió estos alfajores vencidos en el cementerio a los niños. Más cuidado para la próxima, no corresponde dar un producto ya vencido a los niños, ya que me imagino que podría enfermar su consumo.
Son detalles que hay que cuidar, más aún si la persona que los repartió lo hizo de buena fe y los compró sin saber”, escribió Diego en el grupo de Facebook Hendyla Eusebio Ayala Barrero Grande.
En vez de quedarse solamente con el reclamo por los alfajores, algunos internautas le saltaron preguntándole por qué sus hijos iban al cementerio a pedir dulces y por qué él no les compraba. “La gente es delicada pero se va a buscar golosina en los cementerios”, le dijo una doña.
Diego tuvo que salir a aclarar que no eran sus hijos los que habían recibido las golosinas, sino otros niños.