Un gran susto se llevó una familia esta tarde en Minga Guazú, Alto Paraná, cuando un nene de 5 años quedó con la cabeza atorada en una olla de presión y necesitó la ayuda de los bomberos para poder salir del apuro.
El pequeño llegó acompañado de su padre hasta las instalaciones del Cuerpo de Bomberos Voluntarios K122, cuyos integrantes se pusieron manos a la obra para liberarlo.
Los voluntarios utilizaron técnicas de rescate y herramientas especiales para retirar la olla sin lastimar al niño. Finalmente, lograron sacársela y el pequeño quedó sano y salvo.
El caso llamó la atención por lo insólito de la situación, aunque no es la primera vez que los bomberos paraguayos deben intervenir para liberar a personas que quedan atrapadas en objetos mientras juegan o realizan alguna actividad cotidiana.
Otros casos parecidos
En noviembre de 2018, también en Minga Guazú, un niño de 2 años quedó atrapado dentro de una centrifugadora mientras jugaba. Sus padres lo llevaron hasta el mismo cuartel K122, donde los bomberos utilizaron herramientas de corte hidráulico para liberarlo. El pequeño salió sin lesiones.
En aquella ocasión, los voluntarios recordaron que ya habían atendido otros casos curiosos, entre ellos el de una criatura que se había metido una olla en la cabeza y otro menor que quedó atrapado en una cubierta.
Otro episodio ocurrió en abril de 2022, en Pedro Juan Caballero, donde un adolescente de 12 años necesitó ayuda para quitarse unas esposas que había encontrado en un vertedero y se había colocado en el brazo mientras jugaba. Los bomberos lograron retirarlas con sus herramientas.