Un agricultor de 44 años, murió luego de sufrir múltiples picaduras de un enjambre de abejas, cuando estaba afilando su azada para limpiar su chacra. Ocurrió el lunes en la comunidad Callejón Santa Rosa, distrito de Horqueta, Concepción.
La víctima fatal fue identificada como Roberto Recalde, el mismo deja huérfanos a dos criaturas de 2 y 4 años.
Su esposa, Juliana Villalba, contó entre lágrimas a Canal 11 Damoa que el lunes su marido salió temprano de la casa, para ir a limpiar la plantación de mandioca. Al llegar al lugar, mientras estaba afilando su azada, un enjambre de abejas lo atacó.
Ante esto, a eso de las 9:00 regresó a la casa, pero no le dio mucha importancia, comió su media mañana y luego fue a llevar a las vacas al campo.
Le dolía el pecho
“Cuando vino de ahí me pidió tomar tereré, preparé y nos sentamos, apenas tomó dos mates y me dijo que no se sentía bien que veía todo negro. Me fui a la casa de mi cuñado a traer alcohol y ponerle, pero no tenían”, relató.
En eso, Roberto le dijo que sentía un dolor muy fuerte en el pecho que le dificultaba respirar. Juliana salió desesperada a buscar a su hermano, quien llegó en ese momento pero por su estado ya no podía llevarlo sobre la moto, por lo que tuvieron que esperar a un amigo que tenía auto.
“Antes de que se vaya, me dijo: ‘cuidá bien de mis hijos’ y ya no volvió más”, relató la viuda.
Según contó, tenía picaduras en la espalda, cuello, cabeza, frente, nariz y mandíbula, donde las abejas dejaron su aguijón.
“Mi hermano llegó con vida al Hospital Distrital de Horqueta, parecía que estaba bien, pero la doctora nos dijo que el veneno ya había afectado todo su organismo y ya no pudieron salvarle la vida y falleció tres horas después”, contó Jorge Recalde.
La familia fue a mirar donde Roberto indicó que le atacaron las abejas, pero no encontraron ningún panal, por lo que suponen que los insectos estaban mudándose.