Caapucú (Paraguarí) aplicará su dura ordenanza “contra las brujas”, ya que no permitirá ninguna fiesta alusiva a Halloween, que se celebra entre el 30 y el 31 de octubre.
El intendente colorado Gustavo Penayo dijo a EXTRA que, aparte de contar con acompañamiento policial, van a contratar a 20 guardias privados para realizar fuertes controles.
“La resolución establece multas desde un millón de guaraníes y otras sanciones administrativas. Por ejemplo, no le vamos a renovar la licencia de conducir a los que infrinjan la normativa”, explicó. Especificó que no se permitirá la farra ni en la calle ni en ningún lugar privado.
Si los pillan, van a hacerle llegar al propietario de la casa la multa junto con su siguiente pago de impuesto, avisó.
Si ven que los farristas disfrazados, ¡ya lístoma! para enzoquetarle la sanción al bolsillo. Aclaró que otros tipos de farras no están prohibidas; al contrario, se está organizando incluso un festejo anti-Halloween.
Fiesta campestre
“La Asociación El Arriero está armando esta fiesta; la vestimenta será campestre, justamente para destacar lo nuestro, nuestra tradición. Ellos están apoyando así la resolución, están a favor”, agregó.
Culto
Penayo dijo que de esta forma están cuidando a los jóvenes de caer “en rituales satánicos”.
Lamentó que muchos se van a esas fiestas solo “por liga”, pero después se van a cantarle a Satanás “Son engañados”, agregó.
El jefe comunal dijo que su municipio recibió “muchas bendiciones” desde que emitió la resolución.
“Tuvimos apoyo económico y se construyó un polideportivo más moderno”, detalló. Pero recordó también que el intendente de la ciudad de Paraguarí, Marcelo Simbrón, según él, lo desafió cuando convocó a la gente a festejar el día de las brujas en una “fiesta del terror” que organizaron.“ Y ese intendente fue condenado, pasó por juicio oral y perdió las elecciones. Yo asocio este tema con que existe el castigo divino”, aseguró. Penayo no se presentó para la reelección, pero el intendente entrante es su hermano, Ramón Penayo. A ellos se les conoce como el Clan Penayo y están salpicados por acusaciones de “adueñarse” de la comuna.