El obispo del Vicariato Apostólico del Chaco, Gabriel Escobar, tuvo que hacer un largo y sacrificado recorrido por aire y agua para llegar hasta Puerto Sastre, distrito de Carmelo Peralta, donde ofició una misa para la apertura de una nueva comunidad religiosa.
Debido a que los caminos siguen totalmente intransitables, el religioso salió desde Bahía Negra en avión hasta Concepción. Desde allí continuó el viaje en camioneta hasta Puerto Vallemí y luego abordó una lancha deslizadora para finalmente llegar a Puerto Sastre.
“Esto es el Paraguay profundo que nadie quiere hablar”, expresaron desde el Vicariato Apostólico del Chaco, al relatar la travesía que le tocó vivir a monseñor.
La visita pastoral se realizó en la Parroquia San Pedro Apóstol, donde además se hizo la apertura oficial de la nueva comunidad religiosa que estará a cargo de las Hermanas Misioneras de Jesús Verbo y Víctima.
El recorrido del obispo coincidió además con el Día de la Virgen de Fátima, celebrado el miércoles 13 de mayo, en medio de caminos clausurados y enormes dificultades para desplazarse en la zona chaqueña.
“Una Iglesia Pobre para los Pobres. Una Iglesia Samaritana y Misionera en Salida”, resaltó la página del Vicariato Apostólico del Chaco.