Fiorella Morel (19) y su marido Eduardo López (20) volvían tranquilos de cenar el sábado a la noche, cerca de las 00:50, cuando iban en moto por la avenida Perón, en Asunción. En eso, un auto se les apoyó y empezó a apretarlos contra el cordón. Asustada por la situación, Fiorella sacó su celular y comenzó a grabar para tratar de anotar la chapa.
Según contó la joven, al conductor no le gustó nada que lo filmen. Primero volvió a apretarlos, esta vez contra el otro cordón, y después se bajó del vehículo directamente a agredirlos. “Se baja y me prende un puño por mi nariz”, relató. El hombre, a quien identificó como Gustavo, después se fue contra Eduardo y empezó a pegarle en la cara y en la cabeza, hasta tirarlo al suelo.
La cosa se puso peor cuando otros dos hombres bajaron del auto y también se sumaron a la agresión. De acuerdo con Fiorella, todos estaban bajo los efectos del alcohol y tenían cerveza en la mano.
“Le echan al suelo a mi pareja y yo les decía que paren, porque le estaban por matar”, contó a EXTRA. La joven explicó que su marido no podía recibir golpes en la cabeza, ya que anteriormente había sufrido un accidente grave.
En medio del susto, Fiorella dijo que iba a llamar al 911. Al escuchar eso, el principal agresor se subió rápido a su auto y se dio a la fuga, dejando atrás a dos de sus amigos. La joven logró alcanzar a una patrullera cerca de un comercio de la zona y les señaló quiénes eran los que habían participado del ataque.
Pero, según su denuncia, la respuesta policial fue casi nula. “Había dos patrulleras y ni uno se fue a agarrarle”, afirmó. Contó que uno de los oficiales fue muy antipático, que le preguntó varias veces dónde vivía y que se negó a demorar a los sospechosos, diciendo que no podía “agarrar así nomás”. Incluso, aseguró que le sugirieron que ella misma los busque y que vuelva a llamar si los encontraba.
No fueron asistidos
Fiorella también denunció que no les ofrecieron ningún tipo de asistencia médica.“Mi pareja estaba sangrando ahí y yo con golpes”, dijo. Finalmente, tuvieron que ir solos al hospital, sin ningún acompañamiento policial.
Además de las heridas, la moto de la pareja quedó bastante dañada. Se rompieron varios plásticos, perdió aceite y ahora no funciona bien. “La moto se aceleró, le echó a mi pareja y quedó hecha un desastre”, explicó.
La joven también contó que, al intentar hacer la denuncia, le dijeron que “al pedo” iba a ser, porque el vehículo no estaría a nombre del agresor. Aun así, ella sostiene que el auto pertenecería al padre del conductor. “Nosotros mismos tuvimos que investigar y encontramos todo sobre el muchacho”, afirmó.
A través de las redes sociales, Fiorella hizo una denuncia pública y pidió ayuda para poder identificar plenamente a los responsables. Aseguró que no busca venganza, sino que el agresor se haga cargo de los daños y responda por lo que hizo. “Lo único que queremos es justicia y que se responsabilicen por lo que nos pasó”, cerró.