16 oct 2026

“Mi señora es feliz solo cuando le llevo a comer lomito árabe”

Gabriel contó que le priva de gastos en la pelu porque están mal económicamente.

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Gabriel anga tiene un gran problema.

Ilustración

Soy Gabriel. Este tema del la situación económica está jodida. Mi señora y yo siempre nos peleamos por la plata.

Cuando está hendy la cosa todo el tiempo está argel conmigo. Pero todo es paz y amor en fecha de cobro, ella me sonríe cuando llega fin de mes nomás. Pero a estas alturas, quincena umía, olvidate. Todo es reclamo, todo mal.

Se pinchó la rueda del auto, gasto, ahora si que el granizo descompuso todo nuestra chapa, el vidrio del auto, chapería hizo un desastre, y así es todo mal.

Ella no aguanta y descarga todo por mí su frustración hina. Todo está mal. Ahora por ejemplo andamos así con el auto porque yo estoy viendo un préstamo para solucionar, y como debemos ápe ha pépe, no nos quieren dar.

El tema con mi señora es que ella estaba acostumbrada a salir siempre, teníamos nuestros encuentros con amigos, viajábamos y eso.

Pero luego empezamos a construir la casa, ampliar y cumplir metas. Ahí el tema es que no dejamos de gastar en nuestros encuentros familiares y con amigos, siempre era igual el gasto mientras nos metíamos en otras deudas para poder cumplir con las metas.

Llega fin de mes y es así el único momento en que podemos comprar nuestro lomito árabe. Mi señora es feliz solo cuando le compro lomito árabe, o le saco a cenar. Nos paseamos y eso.

Pero cuando no hay plata y hay que comer todo lo que hay en casa, no hay para salidas, surgen gastos extras y no se pueden cubrir. Ahí estallan los nervios y yo lo que ligo todo.

Tenemos dos hijos, uno tiene 8 y el otro tiene 6. No da gusto decirles que no podemos ir al shopping, o a la playa de Encarnación, o a salir así como antes nos acostumbrábamos, todo eso pesa hina.

Miserable

Una cosa que hizo que nos peleemos mucho con mi lapa también es que yo trato de cuidar mucho más la plata que antes. Me trata de miserable.

Me pide para ir a hacerse las uñas y los pies, ese semipermanente que está de moda. Yo le niego, soy el único que tiene ingresos y si seguimos jodiendo vamos a salir perdiendo, 100 mil por ahí en su uña nomás tira.

Si quiere hacerse otra cosa en el pelo si que es muchísimo más.

Y cuando le privo de su peluquería luego para ella es mortal. Pero yo quiero que ella entre en razón, y la licenciada me va a dar la razón también ¿Cómo vamos a salir de deudas si tiramos toda la plata en vyresa otra vez? Yo ni mi cerveza ya no tomo por eso ¿Qué consejo me da?

La respuesta:

Lo primero que tenés que entender es que los problemas económicos no solo afectan al bolsillo, también al ánimo y la relación de pareja. La frustración y el miedo pueden generar conflictos, pero eso no justifica que tu esposa descargue toda su angustia sobre vos. Los problemas son de ambos y deben enfrentarlos juntos. Es lógico que extrañen la vida que tenían antes, pero construir una casa y salir de las deudas requiere sacrificios. Hagan un presupuesto, definan prioridades y acuerden qué gastos pueden esperar. Cuidar el dinero no te convierte en miserable, pero tampoco podés decidir unilateralmente qué puede hacer tu esposa. Busquen un equilibrio entre ahorrar y permitir ciertos gustos personales sin comprometer la economía familiar. Con sus hijos, pueden organizar paseos económicos y actividades gratuitas para seguir disfrutando juntos. Hablá con tu esposa cuando estén tranquilos, sin reproches, para encontrar soluciones como equipo. Recuerden que las dificultades económicas pueden superarse con organización y sacrificios compartidos, pero el respeto y la comunicación deben mantenerse siempre.

Psicóloga clínica, atención a adolescentes y adultos, terapia de pareja. Instagram: @paolazapata777