Albina Amarilla (50) se sintió “muy feliz y afortunada” luego de dar el “sí, juro” con Máximo Piris Cáceres (52) con quien vive hace 32 años.
“Tenemos 7 hijos, los más chicos son un nene de 8 años y una nena de 11. El mayor tiene 32 años”, manifestó a EXTRA.
Ellos fueron una de las 108 parejas que juraron amor eterno ayer en la boda comunitaria de la Fundación Santa Librada en la Parroquia de Itá.
“Cuando hay criaturas, la gracia de Dios nunca falta. Pero yo nunca me quedé en mi casa. Cuando mis hijos eran chiquitos a los 22 días y eso de nacido ya les dejaba y me iba otra vez a trabajar”, recordó.
Ella era trabajadora doméstica pero ya le fuerza entonces se dedica a ser niñera. Él es oficial de construcción.
“Tenés una responsabilidad enorme con las criaturas y tenés que saber cuando está enfermito, cuando amanece mal. Es la misma cosa que estés cuidando a tus hijos”, analizó.
Albina recordó que cuando sus hijos eran chicos ella vivía en la casa de su mamá hasta que compraron un terreno y construyeron la casa en el barrio San Antonio.
Actualmente tienen 6 nietos que les suelen venir a visitar.
Sobre las crisis de pareja, afirmó que hablando superaron y que a sus 32 años de casados todavía hay romance.
“Ni ka’úre”
Durante 34 años, Ramona Molinas recibió la invitación de Hernesto Valdez para casarse.
“Ni ka’úre me voy a casar contigo”, ella le decía hasta que ayer unieron lazos.
“Mi mamá me dijo que me tengo que casar porque ya estamos juntos hace mucho tiempo y porque ya tengo nieta, es la unión de Dios y así acepté”, dijo.
Ella a sus 48 años y él a sus 52 años tienen 5 hijos, 3 varones y 2 mujeres, así como 2 nietos. Son de la comunidad Kokueré de Itá.
“Joven les tuve a mis 5 hijos. Criaba gallina, chancho y así fuimos. Gracias a Dios todos son grandes, ya tienen familia y trabajan bien”, agradeció.